sábado, 6 de septiembre de 2014

Clase N° 17 - 2 de septiembre 2014

Saben que hoy recuperamos la clase del jueves pasado, el último de agosto, por el paro que hubo. 

Hoy veremos un recurso muy simpático y poco conocido, que pertenece al campo de lo fonológico, y fue muy usado durante los primeros años del siglo XX: 

el Lipograma



Después de la Primera Guerra Mundial, comienza verdaderamente el siglo XX y un proceso de liberación mental. Irrumpen los movimientos políticos de izquierda, la liberación sexual, y en la literatura, comienzan a liberarse de los corsets de los modelos y estructuras vigentes. Esto se manifiesta, en parte, mediante la desacralización de lo establecido con juegos de rebeldía y divertimento como el “cadáver exquisito”, expresado todo en los manifiestos de las Vanguardias. Estos ejercicios de liberación fueron necesarios para despojarse de la rigidez e ir buscando el contenido.

Un lipograma (en griego: λείπειν γράμμα, ‘abandonar una letra’) es un texto en que se omite sistemáticamente alguna letra (o varias) del alfabeto. El grado de dificultad de este artificio lingüístico es directamente proporcional a la frecuencia de la letra omitida en el idioma utilizado (en español la a o la e) y a la extensión de dicho texto.

Algunos lipogramas particularmente ingeniosos omiten todas las vocales salvo una, con lo que se reduce mucho el conjunto de palabras que se pueden escribir y los textos pueden quedar muy forzados. Un ejemplo claro de este tipo de lipograma puede ser encontrado en Las vocales malditas, del escritor mexicano Óscar de la Borbolla, cuyos textos emplean el uso de una sola vocal por cada uno.

El primer autor de lipogramas de quien se tiene referencias es el poeta griego del (siglo VI a. C.) Laso de Herminone a quien se deben dos obras en las que suprimió la letra griega sigma: la «Oda a los Centauros» y el «Himno a Deméter» aunque de esta segunda obra sólo nos ha llegado su primer verso.

En el siglo III, a Néstor de Laranda se le atribuye la reescritura de la «Ilíada» en forma de lipograma de forma que en cada uno de los 25 cantos se había suprimido una letra griega: en el primer canto se omitió la letra alfa, en el segundo la beta, etc. Lo mismo ocurre con la presunta obra del poeta griego del siglo V Trifidoro de Sicilia, a quien se atribuye la reescritura de la «Odisea» eliminando una letra en cada una de las 24 secciones en que dividió las aventuras de Ulises.

Entre los lipogramáticos europeos destaca Gottlob Burmann (1737-1805), excéntrico poeta romántico alemán que desarrolló tal fobia a la letra R que la omitió por completo en los 130 poemas que escribió, y durante los últimos 17 años de su vida procuró omitirla incluso de su habla cotidiana. Por ello, probablemente, dejó de pronunciar su apellido durante ese tiempo porque contiene una r.

Jacques Arago, un escritor francés del siglo XIX, escribió su Voyage autour du monde sans la lettre A (Viaje alrededor del mundo sin la letra A) en 1853. Sin embargo, treinta años después confesó que una sola palabra, serait, que se traduce como "sería", estropeó su lipograma.

Cabe mencionar también a Georges Perec, un escritor francés que, junto con otros escritores, constituyó el grupo de literatura potencial denominado Oulipo, grupo que se ha caracterizado por adoptar una multiforme variedad de manierismos formales en sus escritos, como por ejemplo su novela negra La disparition donde suprime la letra E y que fue traducida al español como El secuestro, sin usar la letra A en toda la traducción.


En el mundo del cine podemos citar a la película Misery, en la que el escritor secuestrado debe escribir la continuación de la novela favorita de su secuestradora, omitiendo la letra "E", que luego sería completada por ella.


Ya en el siglo XX, Enrique Jardiel Poncela publica entre 1926 y 1927 cinco relatos lipogramáticos en el diario La Voz, cada uno de ellos sin una de las cinco vocales y entre los que destacan el escrito sin la letra A: El chofer nuevo, y el escrito sin la letra E: Un marido sin vocación

El grupo argentino Les Luthiers cuenta con 5 obras cuyos títulos están realizados utilizando solamente una vocal:

¡ Papa Garland had a hat and a jazz band and a mat and a black fat cat (Rag)
¡ Pepper Clemens sent the messenger: nevertheless the reverend left the herd (Ten Step)
¡ Miss Lilly Higgins sings shimmy in Mississippi's spring (Shimmy)
¡ Doctor Bob Gordon shops hot dogs from Boston (Foxtrot)
¡ Truthful Lulu pulls thru zulus (Blus)

Alfredo Casero en su programa de la década de 1990, Cha Cha Cha, inventó un sketch, "Ojo con los Orozco", durante el período en el que creaba personajes con su cara estirada sobre la pantalla que comentaba sobre la historia de ocho extraños personajes, algunos de ellos vinculados con la realidad de su país, el sketch constituía un lipograma muy complejo al suprimirse todas las vocales salvo la O, a lo que se le suma lo gracioso por la extraña personalidad de Casero. A pesar de su complejidad, el texto aún guardaba sentido, y fue llevado a la canción de la mano del también argentino León Gieco y un video clip con l participación de  Dady Brieva, Lalo Mir, Leo Sbaraglia, Enrique Pinti, Darío Grandinetti y Fabio Posca, que se puede ver en el siguiente link



También existen los lipogramas accidentales. En este caso, existen “investigadores” que han descubierto que, por ejemplo, Jorge Luis Borges no utilizó las letras k, w y x en el cuento La casa de Asterión.

En resumen, el lipograma es un recurso casi humorístico y entretenido, que fuerza la forma por sobre el contenido de un texto literario. Yo lo propongo para textos para niños, siempre es muy eficiente y divertido trabajar con la materia blanda de un idioma.

Para terminar el tema del recurso, del que -insisto- sirve para juego de niños, es un texto escrito sólo utilizando la A, escrito increíblemente por ... Rubén Darío.

AMAR HASTA FRACASAR

Trazada para la A


La Habana aclamaba a Ana, la dama más agarbada, más afamada. Amaba a Ana Blas, galán 

asaz cabal, tal amaba Chactas a Atala.

Ya pasaban largas albas para Ana, para Blas; mas nada alcanzaban. Casar trataban; mas 

hallaban avaras a las hadas, para dar grata andanza a tal plan.

La plaza, llamada Armas, daba casa a la dama; Blas la hablaba cada mañana; mas la mamá, 

llamada Marta Albar, nada alcanzaba. La tal mamá trataba jamás casar a Ana hasta hallar 

gran galán, casa alta, ancha arca para apañar larga plata, para agarrar adahalas1. ¡Bravas 

agallas! ¿Mas bastaba tal cábala?. Nada ¡ca! ¡nada basta a tajar la llamada aflamada!

Ana alzaba la cama al aclarar; Blas la hallaba ya parada a la bajada. Las gradas callaban 

las alharacas adaptadas a almas tan abrasadas. Allá, halagadas faz a faz, pactaban hasta 

la parca amar Blas a Ana, Ana a Blas. ¡Ah ráfagas claras bajadas a las almas arrastradas a 

amar!. Gratas pasan para apalambrarlas más, para clavar la azagaya al alma. ¡Ya nada 

habrá capaz a arrancarla!  (fragmento)

Compartimos ahora la lectura de partes del prólogo de su libro Tumbas de poetas y pensadores, de 2007 del escritor holandés Cees Noteboom.

Se trata de un largo viaje por unas 80 tumbas figuras mundiales de la literatura como Pablo Neruda, Julio Cortázar, Antonio Machado, Robert Louis Stevenson, Yasunari Kawabata, Thomas Mann, James Joyce, Elias Canetti, Honoré de Balzac, Marcel Proust o Bertolt Brecht, donde el autor les dedica relatos, poemas o simples comentarios, acompañados por las fotografías realizadas por su esposa, Simone Sassen.

Algunas frases del prólogo que nos impactaron:

 “He vivido con la poesía toda la vida”… “para la mayoría de las personas la poesía no existe…. “No es algo que uno se proponga… la manera en que se le pone frente a ella en el colegio….”

“Las mismas palabras de siempre… la superficie técnica de los versos.”

“En toda gran poesía por moderna que sea está contenida la herencia de los clásicos, lo anterior.”… “Recibiremos esa herencia de regalo.”

“Sé que hay dos clases de tumbas: unas, a las que se acude de manera más o menos fortuita, porque, por la razón que sea, nos encontramos precisamente en el país o en la ciudad que alberga la tumba; otras, que para visitarlas se hace expresamente el viaje.

“En la casa de la poesía hay muchas moradas”… “Se puede leer poesía en grandes habitaciones o en pequeñas salas. Los lectores son semejantes a los monjes cartujos, con frecuencia están en grupos pero mayormente están solos”.

“El lector es la tablilla de cera y el poema es el sello”.

“Un poema tiene que estar en armonía consigo mismo”.

“Escribir es aplazar la mortalidad”.

Una cita de Eugenio Montale:
“Las rimas son mujeres viejas que llaman a la puerta del poeta para que las deje entrar”.

El autor propone leer en dos direcciones, desde hoy hacia atrás, y luego hacia adelante. Inverso y reverso.

En latín casi todo el vocabulario está relacionado con el cultivo de la tierra: la palabra verso es un término agrícola que tiene que ver con la forma de arar los campos con azada y un animal de tiro. Repetir para recordar, rima, pie firme. Poiei, verbo griego, del que se deriva la palabra “poesía”, significa "hacer". Nada menos. Hasta la próxima, en que trabajaremos algo de la obra de la gran poeta Olga Orozco, dado que el jueves 11 de septiembre la Dra. Ma. Rosa Lojo disertará aquí, en la SADE, y nosotros, como taller, asistiremos. 






sábado, 23 de agosto de 2014

Clase N° 16 - 21 de agosto 2014

Este es un año Cortázar. Se trata de uno de los grandes escritores argentinos, aunque ni nació ni murió en este país. Dos cifras redondas para recordarlo, con esa manía por lo centesimal, como decía Borges. El 12 de febrero pasado se conmemoraron 30 años de su muerte, y la semana próxima -el martes 26 de agosto- se celebrará el centenario de su nacimiento.

Así que dedicaremos esta clase a explorar quizá lo más desconocido y lo menos leído: su poesía. 
Porque aquel que comienza su camino escriturario desde la sonoridad poética de la palabra, no abandonará jamás ese buril estilístico. Y felizmente para los lectores, impregnará los textos con recursos poéticos que enriquecerán su prosa y ése será el sello de su estilo.

Tal el caso de Julio Cortázar, cuyo primer libro de poemas, Presencias, lo escribió en 1938, a sus 24 años, y bajo el seudónimo de Julio Denis. 


Algunas breves notas biográficas:

Nació en Bruselas en 1914. Su padre era cónsul argentino en Bélgica, que en ese momento estaba ocupado por el imperio alemán. Su familia inició un largo periplo para huir de la Europa en guerra que los llevó primeramente a Suiza y luego a Barcelona, antes de retornar a la Argentina.

Pasó su infancia en Banfield, provincia de Buenos Aires. Su padre los dejó y vivieron durante varios años en medio de estrecheces económicas. Este padre recién reapareció cuando Cortázar ya era un escritor reconocido, con el objeto de tomar alguna ventaja.

Por sus problemas de salud pasó mucho tiempo en cama, y dedicó mucho tiempo a la lectura. Su madre seleccionaba sus libros, de tal modo que ella fue la iniciadora de su camino de lector, y luego, de escritor. Muchos de sus cuentos son autobiográficos (Bestiario, Final del juego, Los venenos y La señorita Cora, entre otros).

Se formó como maestro normal (1932) y luego como profesor en Letras (1935). Abandonó la carrera de Filosofía en la UBA, luego de un año de estudio, para poder ayudar económicamente a su madre. Dictó clases en Bolívar, y luego en Chivilcoy.

En 1944 se mudó a la ciudad de Mendoza, donde impartió cursos de Literatura Francesa en la Universidad Nacional de Cuyo.

Recientemente se ha publicado un relato biográfico sobre este período (Cortázar en Mendoza, de Jaime Correas, editado por Alfaguara). A continuación, repasamos apenas el siguiente artículo publicado la semana pasada en el suplemento de cultura ADN del diario La Nación, acerca de este libro, en una nota realizada por el poeta y crítico Jorge Monteleone, que incluye poemas de Cortázar poco conocidos, de aquella primera etapa. 


El artículo comienza con esta frase tan sugerente respecto de lo que decíamos antes, aquello de comenzar la vida de un escritor desde la poesía:

“Hay un instante en que el poeta sabe para siempre que lo será. Ese instante puede ser un reconocimiento que vagamente transmite el soliloquio; tal vez la visión de un objeto real que de pronto acuerda con un verso inmediato; el deseo demasiado cercano de una infancia recordada a voluntad”.

Pero volvamos a su breve biografía:

En 1946, luego del triunfo electoral de Juan Domingo Perón, Cortázar renuncia a su cátedra y retorna a Buenos Aires («Preferí renunciar a mis cátedras antes de verme obligado a sacarme el saco, como les pasó a tantos colegas que optaron por seguir en sus puestos»).

Durante los siguientes años y hasta 1951, año en que se traslada a París, se recibió de traductor público en inglés y francés, y publicó artículos en diferentes medios. Asimismo, pudo hacer publicar Bestiario, libro de cuentos que le ganó cierto reconocimiento, pero no consiguió una editorial que acepte editar “El examen”, su segunda novela, de neto corte antiperonista y que prefigura su exilio, que recién vio la luz póstumamente, en 1986.

El dato más relevante para su conformación en tanto prosista, es que Julio Cortázar es el más importante traductor al castellano de Edgar Allan Poe, el padre de la literatura del siglo XX.

En París desarrolla su carrera literaria publicando libros de cuentos, novelas, prosas breves. A su vez, comienza a acercarse a distintos movimientos de izquierda en el Caribe y Centroamérica, como Cuba, Nicaragua y Costa Rica y comienza a abogar en contra de las violaciones de derechos humanos en todo el continente americano.

Es interesante tener en cuenta que toda la obra cortazariana no sólo fue escrita en castellano, sino que casi toda ella está además realizada con la mirada puesta en la Argentina, pero con la óptica característica que tienen las personas que viven exiliadas.

Su obra:

Novelas
1960: Los premios
1963: Rayuela
1968: 62 Modelo para armar
1973: Libro de Manuel
1986: Divertimento (escrita en 1949).
1986: El examen (escrita en 1950).
1986: Diario de Andrés Fava (capítulo desprendido de El examen).

Prosas breves
1962: Historias de cronopios y de famas
1979: Un tal Lucas

Cuentos
1951: Bestiario
1956: Final del juego
1959: Las armas secretas
1966: Todos los fuegos el fuego
1974: Octaedro
1977: Alguien que anda por ahí
1980: Queremos tanto a Glenda
1982: Deshoras
1993: La señorita Cora
1995: La otra orilla (obra póstuma, concluida en 1945)

Misceláneas
1967: La vuelta al día en ochenta mundos
1969: Último round
1978: Territorios
1982: Los autonautas de la cosmopista (con Carol Dunlop).
1940-1984: Papeles inesperados (publicados póstumamente en 2009; recopilación de Aurora Bernárdez y Carles Álvarez Garriga).

Teatro
1949: Los reyes (con el seudónimo de Julio Denis).
1995: Adiós Robinson y otras piezas breves (obra póstuma).

Poesía
Presencia, 1938 (sonetos, con el seudónimo de Julio Denis).
Pameos y meopas, 1971
Salvo el crepúsculo, 1984

Epistolario
Correspondencia Cortázar-Dunlop-Monrós, 2009
Cartas a los Jonquières, 2010
Cartas 1. 1937 - 1954, 2012
Cartas 2. 1955 - 1964, 2012
Cartas 3. 1965 - 1968, 2012
Cartas 4. 1969 - 1976, 2012
Cartas 5. 1977 - 1984, 2012

Ensayos y artículos
La urna griega en la poesía de John Keats5
Buenos Aires, Buenos Aires, 1967
Viaje alrededor de una mesa, 1970
Prosa del observatorio, 1972
La casilla de los Morelli, 1973
Fantomas contra los vampiros multinacionales, cómic, 1975
Estrictamente no profesional, 1976
Nicaragua tan violentamente dulce, 1983.
Silvalandia (basado en ilustraciones de Julio Silva), 1984
Alto el Perú (en colaboración con Manja Offerhaus), 1984
Imagen de John Keats (obra póstuma, escrita entre 1951 y 1952).
Clases de literatura. Berkeley, 1980 (publicación póstuma en 2013).
Los niños crecen entre ilusiones, juegos y vivencias. (2012), Antología Letras de Infancias en Latinoamérica, publicado por Fundación Arcor. ISBN 978-987-25436-1-7.


Poemas de Cortázar

A continuación veremos algunos poemas de Cortázar:

Enajenada vida

¡Qué pocamente vives, alma!
Sólo por un cabello que bajo el sol sonríe,
o desde los arroyos por un furtivo paso -
De sustancias ajenas se completa tu reino.
Juntas tienes las manos
centinelas del hueco que en su interior espera,
paloma de humo para las flechas de la luna,
enamorado encuentro de un caballito de aire
-sus rizos o sus cejas-
o solamente el verso que mis arañas tejen
a manera de olvido.
Qué pocamente vives, alma,
pues que vives sin ti y enajenada,
sin que de tantas fugas por sus cielos negados
me traigas una voz, una postal, un trébol.

Mendoza, septiembre 1944 - marzo 1945

Versos para la tarde

Sobre un cielo de loza
se va posando el ave de la noche
con la leve demora
que abre en el horizonte
la vanidad final de sus colores.
-Este pensar la vida
como el dulce vivir de no pensarla;
esta rubia caricia
mojándonos las alas,
sustituyendo el vuelo por la estancia.
Ícaro adolescente,
¿qué fue del remo de aire y la corona?
¿Dónde yace tu muerte
abandonada y sola,
muerte ya sin misión liberadora?
Gaston de Foix, ¿no suena
amargamente el hierro de tu espada?
En la cripta desierta,
¿qué edad vuelve a la hazaña,
quién recoge la luz de tu oriflama?

Mendoza, marzo de 1945

Nocturno

Como el musgo reposas en la sorda
piedra de mi silencio.
Por no herirte sucumbo a los estíos
sin moverme de ti que no lo sabes;
por no infligirte el aire
quemado de tormentas donde ruedo,
giro incansable sobre mi alegría
de muerte.
Ésta es la noche,
asómate sin verme.
 (Estar aquí, tan junto como el ojo a su mirada
que lo ignora -
Porque tú eres el musgo.)
Mendoza, 8 de marzo de 1945

Si bien es de verso libre y sin rima, o con poca rima, todavía se observa en su poetar el uso de figuras anquilosadas, metáforas “antiguas" ya para la época, el uso del pronombre “ti”. Está a la búsqueda de su estilo. 

Poemas de bolsillo

Poemas de bolsillo, de rato libre en el café, de avión en
plena noche, de hoteles incontables.

(¿En cuántos habré parado, en cuántas estaciones y
aeropuertos me esperó ese miedo que siempre me
dieron los lugares de pasaje?).
Recelo de los autobiográfico, de lo antológico: dos de las
cabezas del perro infernal ladrando a orillas de esta máquina
que va poniendo en limpio tanta cosa suelta.

(Pero tres cabezas tiene Cerebro, y la tercera que
gruñe entre espumas de odio es la timidez, esa abyecta
criatura que no existe por sí misma, que exige ser
inventada por los otros).
Me arrimo despacio a este jodido libro, intento un orden,
secuencia, barajo y desbarato, carajo. Empiezo a divertirme,
por lo menos no parece haber riesgo de solemnidad en todo
esto.
(Oigo ladrar al Can, su triple amenaza agazapada. Le
 tiro bizcochos, estos tangos).


La mufa

Vos ves la Cruz del Sur,
respirás el verano con su olor a duraznos,
y caminás de noche
mi pequeño fantasma silencioso
por ese Buenos Aires,
por ese siempre mismo Buenos Aires.
Quizá la más querida

Me diste la intemperie,
la leve sombra de tu mano
pasando por mi cara.
Me diste el frío, la distancia,
el amargo café de medianoche
entre mesas vacías.

Siempre empezó a llover
en la mitad de la película,
la flor que te llevé tenía
una araña esperando entre los pétalos.

Creo que lo sabías
y que favoreciste la desgracia.
Siempre olvidé el paraguas
antes de ir a buscarte,
el restaurante estaba lleno
y voceaban la guerra en las esquinas.

Fui una letra de tango
para tu indiferente melodía.

En este poema, de estilo más libre, apela a la competencia cultural de lector, ya que recurre a imágenes vinculadas con la mitología greco-latina (Cerbero) y también rememoria la nostalgia del exiliado.

Veredas de Buenos Aires

De pibes la llamamos: “la vedera”
Y a ella le gustó que la quisiéramos,
En su torno sufrido dibujamos
Tantas rayuelas.

Después, ya más compadres, taconeando
Dimos vuelta manzana con la barra,
Silbando fuerte para que la rubia
Del almacén saliera, con sus lindas trenzas
A la ventana.

A mí me tocó un día irme muy lejos
Pero no me olvidé de las “vederas”
Pero no me olvidé de las “vederas”.
Aquí o allá, las siento en los tamangos
Como la fiel caricia de mi tierra.
¡Cuánto andaré por “ ái ” hasta que pueda
volver a verlas...!

En este link podrán escuchar la versión musicalizada por Edgardo Cantón e interpretada por Juan Cedrón.

Milonga
El Tata Cedrón cantó esta milonga con música de Edgardo Cantón

Extraño la Cruz del Sur
cuando la sed me hace alzar la cabeza
para beber tu vino negro medianoche.
Y extraño las esquinas con almacenes dormilones
donde el perfume de la yerba tiembla en la piel del aire.
Comprender que eso está siempre allá
como un bolsillo donde a cada rato
la mano busca una moneda el cortapluma el peine
la mano infatigable de una oscura memoria
que recuenta sus muertos.
La Cruz del Sur el mate amargo.
Y las voces de amigos
usándose con otros.

Cuando escribí este poema -dice Cortázar- todavía me quedaban amigos en mi tierra; después los mataron o se perdieron en un silencio burocrático o jubilatorio, se fueron silenciosos a vivir al Canadá o a Suecia o están desaparecidos y sus nombres son apenas nombres en la interminable lista. Los dos últimos versos del poema están limados por el presente: ya ni siquiera puedo imaginar las voces de esos amigos hablando con otras gentes. Ojalá fuera así. ¿Pero de qué estarán hablando si hablan?



El recurso que trabajaremos hoy, además, es la hipérbole.

Exageración muy grande e intencional que consiste en aumentar con el fin de obtener un enunciado más expresivo, como al decir: "Te llamé un millón de veces", "un millón de gracias" o "te doy mil besos"

La hipérbole es una figura literaria que consiste en una exageración intencionada con el objetivo de plasmar en el interlocutor una idea o una imagen difícil de olvidar. Los grandes maestros literarios de la historia han recurrido a menudo a esta figura literaria. El plural de la palabra es hipérboles. 

Frase de Baltasar Gracián
“Devoró libros, pasto del alma, delicias del espíritu”


«Érase un hombre a una nariz pegado» (Quevedo)
«No hay extensión más grande que mi herida» (Miguel Hernández)
«Tanto dolor se agrupa en mi costado que, por doler, me duele hasta el aliento» (Miguel Hernández)
«Porque te miro y muero» (Mario Benedetti)
«¡Te llamé un millón de veces!»(Daniel Robles)
«¡El patio de butacas aplaudió con frenesí!»(Alejandro Duarte)
«El folio parecía una lámina de nieve»
«Sonrisa de oreja a oreja»
"Pedro Barrales se asomó hacia la noche, dio un sonoro rebencazo y dijo con mueca de resignación: -Me parece que a mediodía el sol nos va a hervir los caracuces."( cita de lo literario con lo coloquial). Ver Don Segundo Sombra de Güiraldes.

También encontramos la figura de la hipérbole en los refranes, que no son otra cosa que frases con un claro fin pragmático y didáctico, fosilizadas en la lengua. Tienen rima, además, con el fin de ser fácilmente recordadas.

·         Donde no llega la mujer no llega tampoco el diablo (refrán de Cerdeña)
·         Quien no ha visto Sevilla no ha visto maravilla.
·         No por mucho madrugar amanece más temprano.
·         El que a buen árbol se arrima buena sombra le cobija.
·         No hay mal que por bien no venga.
·         De tal palo, tal astilla.
·         Tanto nadar, para ahogarse en la orilla.
·         Llueve a cántaros.
·         Todo cabe en un jarrito sabiéndole acomodar.
·         Al que madruga Dios lo ayuda.
·         Ni tanto que queme al Santo ni tanto que no lo alumbre.
·         Cuando es sí, aunque te quites. Cuando es no, aunque te pongas.

      Para finalizar, saben que colocaré en el blog todos estos poemas, y además varios links específicos respecto de este furor cortazariano que felizmente se desatará esta semana próxima. 

Aquí esos links, y luego espero que coloquen en el blog los poemas que trabajemos ahora. 

1- Aquí el listado de diez películas basadas en cuentos de Cortázar:



2- Canal Encuentro estrena una serie en homenaje a Julio Cortázar

La tercera temporada de “Memoria Iluminada”, el documental basado en la biografía del escritor, se emitirá a partir del martes 26, a las 22, por esa señal Encuentro, en conmemoración de los 100 años del natalicio del autor de "Rayuela".

3- Incaa TV anunció un homenaje a Cortázar

El canal transmitirá a partir del próximo lunes un ciclo especial en homenaje a los 100 años del nacimiento de Julio Cortázar a partir de una selección de películas que transitan los mundos incontables del escritor.


4-  100 Años Cortázar. 1914 - 26 de agosto – 2014         Intervención sonora / Espacial / Gráfica
          Martes 26 de agosto de 12 a 19 hs
          Lugar: CC Rojas - Av. Corrientes 2040
          Gratis

http://www.rojas.uba.ar/programacion/letras_pensamiento.php


5- En el Malba, hay un curso:

 http://www.malba.org.ar/evento/curso-los-otros-libros-de-julio-cortazar/


6- Cortázar y la música, imperdible.

http://www.cortazarylamusica.com/

7- Reino Crepuscular. 

Homenaje a Julio Cortázar


Proyección del video y presentación del libro de Daniela Lozano con música en vivo del trompetista Juan Cruz de Urquiza, en el 30° aniversario de la muerte del escritor y en el marco de "2014, Año de las Letras Argentinas". Los viernes 15, 22 y 29 de agosto a las 18 hs. en el Bar del Filete del Museo de la Ciudad. Actividad gratuita.


8-Y por último y no menos importante, Cortajazzar, en el Centro Cultural General San Martín


https://www.facebook.com/elculturalsanmartin/photos/a.180874771966350.52161.128308930556268/695990863788069/?type=1&relevant_count=1

Buena semana poética.

Addenda:

Hoy, 27 de agosto, añado este link, que me pasó Valeria, acerca de la obra cortazariana. Muy lindo! No te lo pierdas: 

http://www.cortazarinteractivo.encuentro.gob.ar/

Y un link más con textos poco conocidos (añadido el 31-08-14)

http://www.pulzo.com/entretenimiento/197811-10-escritos-cortos-y-no-tan-conocidos-de-julio-cortazar-100-anos-despues-de

sábado, 9 de agosto de 2014

Clase N° 15 - 7 de agosto 2014

Vamos a dedicar esta clase a dos temas:

En primer lugar, vamos a ver algo de la vida y obra de Alejandra Pizarnik, ya que el próximo jueves nos visitará, en el marco del ciclo de conferencias que convoca la FAP, Cristina Piña, biógrafa de AP.

En segundo término, concluiremos con el tema del retrato, el autorretrato y los tres recursos literarios asociados, frente a la obra El Grito, de Edvard Munch.

Alejandra Pizarnik

Nació en Avellaneda el 29 de abril de 1936, como Flora (le decían Blume o Bluma, que en idish significa pétalo) Pizarnik Bromiker en el seno de una familia de inmigrantes de origen judío. Sus padres, Elías Pizarnik y de Rejzla (Rosa) Bromiker, provenían de Rusia y Eslovaquia, respectivamente, y eran comerciantes. Tiene una hermana mayor, llamada Myriam.

Su infancia fue muy complicada. Hablaba el español con marcado acento europeo y tartamudeaba. Tenía graves problemas de acné y una marcada tendencia a subir de peso. Estas eventualidades minaban seriamente su autoestima. La autopercepción de su cuerpo y su continua comparación con su hermana la complicaron de manera obsesiva. Es posible que comenzara, por esta razón, a ingerir anfetaminas —por las que pronto desarrolló una fuerte adicción—, que le provocaban prolongados períodos con trastornos del sueño, euforia e insomnio. Alejandra padecía lo que se conoce como trastorno límite de la personalidad.

En 1954, tras el bachillerato en el ENPA de Avellaneda, ingresó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Permaneció como estudiante de la Facultad hasta 1957, tomando cursos de literatura, periodismo y filosofía, pero no terminó sus estudios. Paralelamente, tomó clases de pintura con Juan Batlle Planas.

Lectora profunda de muchos y grandes autores durante su vida, intentó ahondar en los temas de sus lecturas y aprender de lo que otros habían escrito. Así se motivó tempranamente por la literatura y por el inconsciente, lo que a su vez hizo que se interesara por el psicoanálisis.

Firmemente apolítica e influenciada en su lirismo por Antonio Porchia, los simbolistas franceses, en especial Arthur Rimbaud y Stéphane Mallarmé, por el espíritu del romanticismo, y por los surrealistas, Pizarnik escribió libros poéticos de notoria sensibilidad e inquietud formal marcada por una insinuante imaginería. Sus temas giran en torno de la soledad, la infancia, el dolor y, sobre todo, la muerte.

Su primer libro fue La tierra más ajena (1955), editado en Botella al mar. Más tarde publicó La última inocencia (1956) y Las aventuras perdidas (1958).

Entre 1960 y 1964, Pizarnik vivió en París donde trabajó para la revista Cuadernos y algunas editoriales francesas, publicó poemas y críticas en varios diarios, tradujo a Antonin Artaud, Henri Michaux, Aimé Césaire, e Yves Bonnefoy, y estudió historia de la religión y literatura francesa en la Sorbona. Allí entabló amistad con Julio Cortázar, Rosa Chacel y Octavio Paz, entre otros, siendo este último el prologuista de Árbol de Diana (1962), su cuarto poemario, en el que ya se refleja plenamente la madurez como autora que estaba alcanzando en Europa.

Regresó a Buenos Aires en 1964, publicando sus poemarios más importantes: Los trabajos y las noches (1965), Extracción de la piedra de la locura (1968) o El infierno musical (1971).

En 1969 recibió la beca Guggenheim, lo que le permitió viajar a Nueva York, y en 1971 una Fullbright.

Escribió en prosa La condesa sangrienta (1971).

El 25 de septiembre de 1972, a los 36 años, se quitó la vida ingiriendo 50 pastillas de un barbitúrico (Seconal) durante un fin de semana en el que había salido con permiso del hospital psiquiátrico de Buenos Aires, donde se hallaba internada a consecuencia de su cuadro depresivo y tras dos intentos de suicidio.

Faltó tiempo para la gran empresa literaria. Alejandra decía que tenía que escribir una novela y que habría de aprender una nueva gramática para llegar a ese fin que rondaba por su cabeza.

Se volvió conocida y leída sólo después de muerta.

Marco literario

La década del ’40 se inició con la Segunda Guerra Mundial ya declarada. El pesimismo, la melancolía y la desolación eran sentimientos que atravesaban en aquella época la vida de las personas y que los artistas manifestaban a través de los lenguajes propios de cada arte.

En el mundo de la poesía, continuaba prevaleciendo la influencia de las vanguardias, el trabajo con el lenguaje, las asociaciones, la particular disposición de los versos en la página, el verso libre y no rimado. Sin embargo, los temas habían cambiado: la angustia, la desolación, la obsesión por la muerte, la soledad y la infancia como un tiempo por recuperar aparecían con frecuencia en un grupo de poetas entre los que se destacaron dos escritoras que, a partir de entonces, serían claves durante las décadas siguientes: Alejandra Pizarnik y Olga Orozco.

Ambas fueron colaboradoras de la revista Sur y del diario La Nación, y publicaron sus poemas en Poesía Buenos Aires (que apareció de 1950 a 1960), una revista que vimos en clases anteriores. La muerte y el desdoblamiento del yo poético, así como el uso de un lenguaje más despojado y directo fueron también una constante en sus producciones. En su obra, la muerte y el desdoblamiento de su yo poético es una constante en su poética.

En la poesía, el uso de la primera persona gramatical, el “yo”, se conoce como “yo poético”, es decir, una primera persona que no necesariamente representa al autor. En los textos de Alejandra Pizarnik, ese “yo poético” se escinde, se divide. A esa escisión del sujeto también se la denomina “desdoblamiento del yo”. En algunos casos, el yo poético nombra al poeta con el cual establece un diálogo, como puede observarse en el siguiente poema:

LA ENAMORADA

esta lúgubre manía de vivir
esta recóndita humorada de vivir
te arrastra alejandra no lo niegues.
hoy te miraste en el espejo
y te fue triste estabas sola
la luz rugía el aire cantaba                                                                                             
pero tu amado no volvió
enviarás mensajes sonreirás
tremolarás tus manos así volverá
tu amado tan amado
oyes la demente sirena que lo robó
el barco con barbas de espuma
donde murieron las risas
recuerdas el último abrazo
oh nada de angustias
ríe en el pañuelo llora a carcajadas
pero cierra las puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer fuiste tú
te remuerden los días
te culpan las noches
te duele la vida tanto tanto
desesperada, ¿adónde vas?
desesperada ¡nada más!

o en un breve poema de Árbol de Diana:
yo y la que fui nos sentamos
en el umbral de mi mirada.

Ese desdoblamiento aparece a menudo como una amenaza y se une a objetos a través de los cuales encuentra un modo de expresarse (los espejos, por ejemplo), y al silencio.

La muerte es, por otra parte, un tema constante que atraviesa la poesía de Pizarnik, se presenta como un personaje misterioso y enigmático que dialoga con otros personajes. En cada uno de esos textos se narran situaciones que combinan la extrañeza y el absurdo con un lenguaje simple y despojado.      

Repasemos algunas frases:

“La muerte ha restituido al silencio su prestigio hechizante”

“La soledad es no poder decirla”
(inminencia)

“Cúrame del vacío”

“La realidad nos ha olvidado y lo malo es que uno no se muere de eso”

“La verdad: trabajar para vivir es más idiota que vivir. Me pregunto quién inventó la expresión ganarse la vida como sinónimo de trabajar. En dónde está ese idiota”
[Fuente: Diarios, 28 de julio de 1962.]

“La jaula se ha vuelto pájaro”

“lo que pasa con el alma es que no se ve
lo que pasa con la mente es que no se ve
lo que pasa con el espíritu es que no se ve
¿de dónde viene esta conspiración de invisibilidades?
ninguna palabra es visible”

“Lo importante es aquello que hacemos con nuestras desgracias”
Reportaje en la revista Sur

¿Cómo no me suicido frente a un espejo
y desaparezco para reaparecer en el mar
donde un gran barco esperaría
con las luces encendidas?

“No es lo mismo decir Buenas noches que decir Buenas noches”

“Nada más intenso que el terror de perder la intensidad.”

“No es un verbo sino un vértigo. No indica acción. No quiere decir ir al
encuentro de alguien sino yacer porque alguien no viene. “


Diarios

Alejandra Pizarnik fue desde muy joven una lectora de diarios de otros escritores, muy especialmente los de Katherine Mansfield, Virginia Woolf y Franz Kafka, que ya habían sido traducidos en Buenos Aires en la década de 1950. La versión española de los Diarios de Kafka se publicó en la Argentina (en traducción de J. R. Wilcock) en 1953. El ejemplar que perteneció a Alejandra lleva escrito en la primera hoja el año en que lo adquirió: 1955; está abundantemente subrayado y visiblemente anotado por ella a lo largo de los años; fue su libro de cabecera, de permanente relectura.

En ella, la idea de escribir un diario como un relato de "vida" está prácticamente ausente. A partir de 1955 el diario es el lugar del aprendizaje y del trabajo por excelencia. Le sirve para aprender a escribir y crearse los medios literarios para su devenir lenguaje. A partir de 1960, y durante toda la época de su estancia en París, el diario es práctica y a la vez proceso: escribiendo deviene su escritura. Este es el periodo de su vida en el que más viaja, y sin embargo no habla de sus viajes, no describe lugares o paisajes, ni ofrece ese tipo de impresiones espontáneas, cotidianas, que normalmente anotan los diaristas. Alejandra escribe casi exclusivamente reflexiones sobre sus lecturas o sobre situaciones emocionales y psíquicas que analiza constituyéndose ella misma en esa tercera persona, que Blanchot llamaba "el neutro" y con la que comienza la literatura. A las terceras personas reales se limita a nombrarlas con iniciales, nunca las describe.

Es también por esta época en la que empieza a hablar de crear lenguaje. Por este lenguaje sufre. Sufre porque es consciente de que esa búsqueda la separa: vuelve imposible el amor, la cotidianidad del amor, la pareja, los domingos en familia, las obligaciones comunes y corrientes, las distracciones. El lenguaje al que Pizarnik aspira no admite distracciones. Y el precio a pagar es muy alto.

La tradición de escritores diaristas es fundamentalmente europea. Son grandes nombres de la literatura francesa, inglesa, alemana o italiana del siglo XIX (Stendhal o Goethe) y del XX (Gide, Mansfield, Woolf, Kafka o Pavese, por citar sólo los más significativos). Pero no abundan ni en España (excepción hecha de algunos ejemplos aislados, como Alcancía Ida y Vuelta, de Rosa Chacel, publicado en vida de la autora) ni en Latinoamérica.

Alejandra Pizarnik es, en este sentido, la primera escritora latinoamericana que escribe un diario concibiéndolo como parte de su proyecto de obra literaria. Trabajar escribiendo en sus diarios le es tan imprescindible como trabajar con sus poemas. La escritura del diario está estrechamente relacionada con la búsqueda de una prosa, la ambición de dotarse de un lenguaje concreto que le permita un día escribir una novela, un proyecto que evocará repetidas veces en sus cuadernos desde 1955.

Hasta el final de su vida, sus diarios tratarán de amor y de sexo, de angustia, "de elegir: o captar al mundo o rechazarlo". Habla del deseo, de las formas del deseo en ella, analizándolas y nombrándolas con tanta lucidez y claridad que la convierten innegablemente en nuestra contemporánea.

Y ahora veremos algunos de sus poemas y prosas poéticas:


SE PROHÍBE MIRAR EL CÉSPED
Maniquí desnudo entre escombros. Incendiaron la vidriera, te abandonaron en posición de ángel petrificado. No invento: esto que digo es una imitación de la naturaleza, una naturaleza muerta. Hablo de mí, naturalmente.

REVELACIONES
En la noche a tu lado
las palabras son claves, son llaves.
El deseo de morir es rey.
Que tu cuerpo sea siempre
un amado espacio de revelaciones.

SIGNOS
Todo hace el amor con el silencio.
Me habían prometido un silencio como un fuego, una casa de silencio.
De pronto el templo es un circo y la luz un tambor.

Les dejo aquí además un link, que recomiendo, acerca de una entrevista a Cristina Piña, cuando se cumplieron cuatro décadas de su muerte, en 2012.

https://www.youtube.com/watch?v=HSy9oXkXdHU


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Ahora sí, para la ejercitación de hoy, veremos primeramente la imagen de El Grito. Y algo referente a esta gran obra de arte.

Pintado por Edvard Munch en 1893 en París, se encuentra en  la Galería Nacional de Oslo. Es un óleo y temple sobre cartón de 90 X 73 cm  la versión más famosa, ya que pintó otras tres y una litografía para que se pudiese reproducir en los medios de la época.

Él mismo escribió que caminaba con dos amigos, se puso el sol y de repente el cielo se volvió rojo como la sangre, lo que le llevó a detenerse y apoyarse en una valla, extremadamente cansado. Lenguas de fuego y sangre se extendían sobre el fiordo  negro azulado. Sus amigos siguieron caminando mientras él se quedaba atrás, solo, temblando de angustia, sintió el grito terrible, infinito, de la naturaleza. Es un grito desgarrador, nadie lo escucha, nadie repara en su desesperación, no hay salida, no se espera respuesta, no hay esperanza ni consuelo posible. El hombre desde que nace, está condenado a la muerte y no puede hacer nada frente a los designios de la naturaleza.  El propio autor nos recuerda que pasó una infancia con numerosas enfermedades, lo que  podría explicar la oscuridad y el pesimismo de gran parte de su obra. Más tarde afirmó: "La enfermedad, la locura y la muerte fueron los ángeles que rodearon mi cuna y me siguieron durante toda mi vida". Varias fuentes modernas describen la enfermedad de Munch como un caso probable de  trastorno bipolar. Él consideraba esta personalidad conflictiva y un tanto desequilibrada como la base de su genio. La fuente de inspiración para esta estilizada figura, ni masculina ni femenina, la de un ser humano reducido a su esencia podría haber sido  una momia peruana que el autor contempló en París.


 Munch trata de reflejar su angustia personal, pero también puede esconder una crítica a la nueva organización socioeconómica de la época, es decir, grita también contra las injusticias sociales y desigualdades que acompañaron a la Revolución industrial. Se distorsionan las formas retorciéndolas, tratando de buscar con las líneas transmitir el ritmo de esos sentimientos. Los cuadros expresionistas se caracterizan precisamente por su expresividad y fuerza psicológica a través de sus composiciones agresivas. Gombrich decía que estos pintores sintieron intensamente el sufrimiento humano, la violencia, la pobreza y la pasión. Ellos querían mostrar su compasión por los desheredados.

El Grito y toda la obra de este auto, tuvo una gran influencia en el expresionismo alemán. Como anécdota, fue precisamente un crítico de este país, el que desaconsejó a las embarazadas que visitaran este cuadro, junto a otras obras de Munch que se exponían, por el impacto tan perturbador que les podría producir.

Con todo lo visto, trabajaremos los recursos que vimos. Así que luego recuerden subir sus poemas al blog.

Y por último, recuerden que la conferencia que dará Cristina Piña el próximo jueves comenzará a las 19 hs.