sábado, 4 de octubre de 2014

Clase N° 21 - 2 de octubre 2014

Hoy nos visita la mirada poética de Fernando Sánchez Sorondo, un poeta felizmente vivo. 




Y veremos su poesía antes, así vendrán muy animosos a la conferencia que ofrecerá el jueves próximo.
Porque –recordemos- la semana próxima, en el marco de las conferencias que nos ofrece este año la FAP en la SADE, los miembros del taller asistiremos a la charla que dará el poeta y escritor Fernando Sánchez Sorondo, quien disertará sobre “Poesía, corazón de la literatura”.





Noticia biobibliográfica (de lo que encontramos en la web)

Nació en Buenos Aires en 1943. Ingresó al liceo Naval, del cual fue expulsado al poco tiempo, y comenzó su peregrinaje por distintos colegios secundarios. Ya escribía y dejó registro de algunos de esos episodios adolescentes, material que volcó en sus primeros cuentos.

Desde muy joven se desempeñó como creativo publicitario, trabajó en importantes agencias multinacionales. Fue enviado a Perú donde hizo amistad, entre otros escritores, con Alfredo Bryce Echenique, y Waskar Montenegro, y luego viajó a los Estados Unidos, país donde dictó seminarios de creatividad para publicitarios.

Con la publicación de su primer libro, Por orden de azar, escrito cuando apenas contaba 21 años, Fernando Sánchez Sorondo obtuvo el Tercer Premio Nacional de Literatura 1963/65 y fue propuesto para el Premio Municipal 1967. Su obra mereció el reconocimiento general de la crítica y la particular valoración de Leopoldo Marechal, Ernesto Sabato y Juan Filloy. En su segundo libro, Piedra libre para Flavia, encaró el género novelístico con las características esenciales de su estilo narrativo: prosa fluida, hallazgos sorprendentes, sentido innato para crear densos climas psicológicos. A partir de una rutinaria muerte familiar, Sánchez Sorondo describe las tribulaciones de un joven adolescente, perdido entre sus propios sentimientos, represiones y deseos.

Durante los ´90 viajó a la India, donde conoció personalmente al gurú Sai Baba, de quien tomará sus enseñanzas como maestro espiritual.

Actualmente dicta talleres de escritura.

Publicó 21 volúmenes en los géneros de novela, cuento y poesía. Su obra fue incluida en numerosas antologías y diccionarios, y traducida varios idiomas. Algunos de sus cuentos fueron adaptados al teatro y al género musical, en Nueva York.

Rescatamos algunos conceptos que vertió recientemente respecto de la poesía, en un reportaje realizado por el sitio de internet No lo vas a leer:

“La literatura gira alrededor de la metáfora. Enriquece el mundo y a la realidad. Es como cuando se habla de lo kafkiano, de fenómenos inexplicables que Franz Kafka desarrolla en sus obras como si fueran cotidianos, o de lo “borgeano”: los espejos, los laberintos y el infinito que planteó Jorge Luis Borges. Todas esas son comparaciones porque aluden a cosas misteriosas, raras, como los sueños, pero que forman parte de la vida cotidiana, y que al fin y al cabo componen la poesía. Eso es lo que me interesa porque sentí que era el corazón del lenguaje poético”.

Adjuntamos el link para aquellos que quieran leer el reportaje completo:



Obra poética

A continuación, veremos algunos de sus poemas.

Es poseedor de una poesía despojada de adjetivos pero atiborrada e impregnada de imágenes que aparecen como ráfagas y estallan en un final siempre categórico, colorido. Por momentos, encontramos en él a una voz barroca, por momentos gótica, y siempre irónica, mordaz, dolorida, en la que la vida es narrada desde lo poético.


Por eso, vinculado con su poética, elegí los recursos de Racconto y flash back, que veremos hoy.


Recursos

Racconto y flash back, dos recursos semánticos que curiosamente tienen nombre en otro idioma, en este caso, italiano e inglés.

Se conoce como racconto o narración preactiva a toda aquella extensa retrospectiva al pasado, que conforme vaya pasando el tiempo va progresando lentamente de forma lineal hasta llegar al momento inicial del recuerdo, el punto de partida de la historia. Esta técnica se ha usado tanto en obras literarias como en cinematográficas.

A mí me gusta más la definición de racconto en tanto una técnica retrospectiva del tiempo psicológico de un personaje.

Éste es un recurso semántico de la narración pero perfectamente lo podemos aplicar a la poesía. Desde ya que es el recurso más importante del pie métrico del romance.

Y el flash back es un recurso similar, y digamos que bisagra con el racconto; pero, a diferencia de éste, hace referencia a recuerdos cortos, que aparecen como “flashes”.

Algunos ejemplos de Racconto:


En literatura:
Algunos ejemplos son:
·         El camino, de Miguel Delibes: en esta obra se relata la historia de un muchacho de pueblo que en la posguerra, y obligado por su padre, decide ir al colegio en una ciudad. La noche anterior a su viaje, recuerda todos los buenos momentos que tuvo con sus amigos a los que seguramente no volverá a ver.
·       Pedro Páramo, de Juan Rulfo: relata la historia de Juan Preciado, que va en busca de su desaparecido padre en un enigmático pueblo. Durante su viaje conocerá a multitud de personajes que le cuentan cosas de su padre. Juan Preciado va contando la historia a modo de retrospectiva, es decir, se narra la historia en tiempo presente de Juan Preciado, quien va contando la historia en tiempo pasado de su padre.

·    El túnel, de Ernesto Sabato: el relato, montado en los recursos de la novela policial, desarrolla un personaje que revela su psicología introspectiva e impone al lector un análisis de la desesperanza. El protagonista, Juan Pablo Castel, persigue inútilmente lo inalcanzable, que no es sino el regreso a la infancia, simbolizada en la ventana de un cuadro, motivo reiterado largamente en la narración.


En cine, en las películas:

Cinema Paradiso
El curioso caso de Benjamin Button
Pulp Fiction
Kill Bill
Forrest Gump

En series de TV:

Aquellos años felices
Lost
Person of Interest


En Comics:
El eternauta
Origins – Wolverine (Marvel Comics)

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Ahora sí, su poesía, de la que daremos un amplio muestreo, producción de años y libros diferentes. Comenzamos con:


Casualmente

Me he levantado hoy como si nada ni nadie hubiera sucedido,
sin cálculos ni presagios, sin edad,
antes de toda tristeza y de toda palabra,
al margen de todo derecho y de cualquier obligación.
Detrás de la ventana, junto al plátano activo,
el mundo sin escarmiento me instiga a toda empresa.
Al poder y a la gloria, al amor y al dinero,
a embarcarme con mi hijo y cruzar el océano,
no menos que a vestirme de gala y visitarme a mí mismo
o a pasar en limpio el poema de amor
que casi siempre va con uno.
Soy un aficionado a las mañanas, a las vísperas,
al mágico momento en que llegamos a la sala
y la orquesta auspiciosa afina sus instrumentos, las antesalas, las turbinas del avión calentándose,
el golpe en nuestra puerta del que no estamos seguros,
el rostro tan parecido al que esperamos, prefigurándolo,
la carta aún no leída, el regalo no abierto todavía,
la primera conversación, eterna y baladí
con quien fue luego nuestro íntimo amigo,
el más remoto y ambiguo gesto de amor que un día reviviremos
una y mil veces con la amada,
y que pudo, como todo, como nosotros mismos,
ser lo que somos —o no- casualmente.


CRECIÓ TANTO DE VIEJO....
creció tanto de viejo
de viudo
de solo
de enfermo
de pena
cuando no daba más
dio más
que nunca
siempre fue tan contreras
le llevaba la contra
al poder
a la suerte al éxito
a casi todo
abrazó el infortunio
se lo pedía a Dios
le fue concedido
y en abundancia
pero también
la renuncia
el coraje
el arrojo
la inconsciencia
casi
de los chicos
la elegancia
del talento
malogrado
la pureza
la temeridad
la andante
caballería
las furias y las penas
y esa agria simpatía
tan suya
tan linda

Poema inédito, 2012, en memoria de mi padre.


DOMINGO
Hoy es domingo en todas partes y a la tarde.
Domingo en tu teléfono. Domingo en los cenicientos suplementos literarios.
Domingo en los corazones francos
de las mucamas y de las señoras sin mucama.
Domingo en las cancillerías.
Domingo en las barbas de los borrachos
-hermosas, canas, tristísimas
como un espejo abandonado.
Es el terrible día en que Dios descansó.
Día frío, ateo y peligroso
en que Dios descansó como un banquero.
Hoy tengo un lugar donde caerme muerto
pero no lo tengo para vivir.


ESTE SILENCIO...
Este silencio que seremos
este sonido dado vuelta
de los ojos infantiles,
del blanco, de las manos,
del cuidado, de la fe;
este silencio
que tachamos
con palabras,
contra el que hacemos
el amor, la guerra, hijos;
construimos edificios,
destruimos, nos enojamos
y, orgullosos, lo cubrimos
con banderas y declaraciones.
Contra la buena nueva
que nos trae, elegimos
las noticias, las yemas sucias
de los diarios;
contra su anunciación,
las encuestas, el día a día
de los emails.
Sin embargo no logramos
acallarlo: este silencio
tendrá siempre
la última palabra.

(De Poemas en blanco, 2012)


LA SUMA...
la suma
de las partes
no me da
tu risa
no me da
tus verdes
tu océano
tu voz
yo te beso
en total yo te escribo
márgenes
te subrayo
puertos
una llegada
manos
urgentes
te desvisto
ganas
secretos
te sexo
te todo.


MI MADRE ESTÁ ENTERRADA...
Mi madre está enterrada en un cajón
en un barrio de albergues transitorios
y restaurantes caros, lujosamente horribles,
en los alrededores de una infancia
con gomeros como carpas de circo:
yo fui, hace muchos años, trapecista
de rama en rama y de dolor en dolor.
Mi madre está enterrada con señores
viejísimos, ilustres y feos.
Ella, que es la más joven,
caliente y viva: yo creo
que, por las tardes,
huye de la Recoleta
y alienta el amor ilegal
de los albergues. Al menos yo
la he encontrado más en esos espejos ingenuamente afrodisíacos
que en el espejo de la memoria.
Mi patria no sé dónde está.
Mis amigos, amigos.
Mi amor, muy lejos.


NO ME SALE ESTE INVIERNO...
No me sale este invierno, no me sale.
Yo tenía un amor al que le gusta
el invierno, el frío y su pureza.
Siempre quiso llevarme a Bariloche.
Traté de retenerla por las playas
y sus largas sobrecamas eróticas.
Andaba desnuda para siempre.
Apagaba estufas. Reía la intimidad.
La extraño punzantemente. No volverá.
Si vuelve, la traerá el verano.
Faltan tantos cubrecamas, tanta lluvia
olvidada en el perchero de un médico,
tanto frío en los pies y en el cerebro,
tantas duchas de agua hirviendo
para aliviarla, tantos poemas
y días feriados que no me van a salir;
me da frío pensar que, sin embargo,
no moriré de ese frío.
Hice todo lo que había que hacer: lloré,
escépticamente consulté adivinos
que adivinaron que volvería; oí toda la música de los dos;
repasé los parques; confié en las costumbres;
choqué, perdí la agenda, me emborraché,
me acosté contra ella en cama de otras,
me olvidé del cumpleaños de mi amigo.
Se fueron tantas cosas con ella,
que me siento abandonado de mí mismo;
no atino a recordar cómo era el mundo.
Se fue la risa pródiga, el humor bueno,
el cuerpo entero de mi cuerpo,
la vida sin ganársela, el don.
Pedí más horas a esos amigos
ortopédicos que son los psicoanalistas.
En lugar de sus cartitas domésticas
las mesas se llenaron de recetas.
Tuve que comprarme un despertador.
Se fue la mirada más luminosa, mi brújula.
Se fue llevarla de la mano al cine
y bastarme para ser inmortal.
Aburrí a los amigos con la historia incesante.
Fumé marihuana en rueda de fantasmas.
Deseé, por primera vez, ser otra persona.
Se fueron, bajo sus polleras, los hijos numerosos,
la vida mágicamente campestre en plena ciudad.
No encontré un solo libro para leer:
ninguno estaba escrito para mí.
Hasta se fue Fernando de mi cuerpo.
Y todo lo que se va a ir yendo todavía.
Me quedarán los libros viejos, los menos amados,
aquellos que no presté o regalé: me quedarán
los muebles que enviudaron sucesivamente conmigo
y esas ilusionistas de circo de morondanga:
las palabras. Mi Dios, si estás, no me abandones.

(De Primeros auxilios, 1987)


ODA AL JAZMÍN
Tengo muchas cosas que decir del jazmín.
Toda una infancia que decir,
y vísperas blancas del verano y las fiestas
que aclaraban la voz y dilataban el pecho.
Desde entonces, desde el jazmín, soy practicante
del silencio y del blanco, del hilo
crudo del misterio, de las hojas en blanco,
la Nochebuena recién tendida en familia,
la risa cristalina del verano,
la inspirada luz de las velas,
la tímida elocuencia de la luna,
la primera estrella, el primer diente,
el baile inmóvil de los veleros anclados,
la sal del mar y de la lluvia, las amarras,
y esa fragancia, profundamente ilesa,
que me devuelve a la vida sin palabras.
En su incesante nacimiento y muerte
-como el río que durando se destruyela
naturaleza levanta, sin embargo,
en cada jazmín que se abre a nuestro paso
la más fragante y nítida bandera de tregua.
(De Salpicón las más noches, 1974)


QUIÉN HABLA...
Quién habla
de amor
tan
irresponsablemente
un político
un comandante
un vendedor
de Dios
de almas
enjundiosas
baratijas
qué jíbaro
desguazó
nuestras
palabras
malvendiéndolas
y ahora
cómo hago
cuando quiero
decirte
simplemente
que te quiero
y suena
a funcionario
a padrón
estampita
afiche aviso
a novena
y es de décima
me queda
un atajo
ninguno
o la poesía
de veras
nadie
o vos

Poema inédito, 2011


SOMOS LO QUE NO SALE EN LAS FOTOS...
Somos lo que no sale en las fotos
ni en las palabras:
el carraspeo, la entrelínea,
el rellano
entre un pensamiento
y otro;
lo que nos sobra,
lo que nos falta,
lo que el miedo nos tiene reservado
a la vuelta de una esquina
o incluso
frente a frente;
el hilo que se nos pierde
al hablar;
aquello que nos desvía
y absorbe, de pronto,
toda la mirada.

(De Nadie se muera, 2008)


VEO PASAR MI MUERTE...
veo pasar mi muerte
me mira atónita
descreída celosa
hay desorden y no hay nada más
en el desorden
la mujer que amo mira el reloj
en un reloj de hombre
las palabras sirven
el café aguado
de los elogios
exagerados
contra el silencio
afortunadamente
nadie escucha nada nunca
y no llegaron los verdaderos amigos
todavía
nadie sabe nada
ni siquiera yo mismo
ni mi muerte atónita
será verdad
lo que nos dijeron
de chicos, me oigo
comentarle
a mi hermana Dolores
ha sido todo tan rápido
tan lugar común
tan clisé,
perfectamente tachable
por inverosímil
aunque haya ocurrido
si ni siquiera
se enteraron la ropa
los papeles las facturas
las fotos de otros muertos
esperándome
la luz que dicen
al final del camino
los maestros
que estarán allá
acompañándome
ni el frío difícil
de acá
ni el florista
que me hace precio con los nardos
mientras hablamos
de Lima de Chosica
no puedo creerlo
yo justamente
hablé anoche
con él
van a decir
en cualquier
momento los que dicen
las cosas, los que llevan
el gasto de la conversación
al decir
de las novelas
finiseculares
qué de coincidencias
o ninguna
ya todo es igual
imperan los sinónimos
y son antónimos
quizá sea simplemente
un error, una mentira
una charlatanería
de vecinas con los brazos
en jarra
una manera de que
pase algo por fin
en una de esas
mi muerte


YO CREO EN DIOS...
Yo creo en Dios:
es de mí mismo
de quien a veces soy ateo.
Entonces me remonto y miro
los nombres de los ríos y montañas
que hacen bien: el Himalaya, el Rímac,
la bendición de los mapas,
Almora, Benarés, Getsemaní,
-ciudades de otras ciudades el
Monasterio de La Trapa en Azul,
los accidentes geográficos
que tanto curan al hombre.
Y hablo en hindi o en quechua,
río en guaraní, sueño en chino,
y despierto en la palabra justa,
en la eternidad viviente del mar,
en la divina proporción salvaje
de la ola en el Océano.


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Recuerden uno: subir al blog sus poemas, y me alegra tanto que la poética de FSS haya servido de tan buen disparador para la producción de Uds. 


Recuerden dos: que la semana próxima, el 9 de octubre de 2014, la conferencia comenzará a las 19 hs. Nos vemos todos allí, buena semana poética. 



sábado, 27 de septiembre de 2014

Clase N° 20 - 25 de septiembre 2014

 Hoy haremos un acercamiento a la poética de Juan Ramón Jiménez, un desconocido para las nuevas generaciones, que no han oído hablar siquiera de Platero y yo, libro de lectura obligada en los colegios de la Argentina, por lo menos hasta la década del ´80.


Juan Ramón Jiménez (1881-1958) es un autor esencial para la poesía en lengua española y para la poesía contemporánea occidental. Sus propuestas éticas y estéticas marcan una línea divisoria entre el Romanticismo de Espronceda y Bécquer, bajo cuya influencia escribe sus primeros versos, y el Modernismo y las vanguardias de las primeras décadas del siglo xx. Tras la muerte de Rubén Darío, le corresponde el liderazgo entre los más jóvenes poetas de su tiempo, quienes escriben bajo sus principios, deslumbrados por el rico caudal de sus luminosas imágenes y por la profundidad conceptual y simbólica de sus versos. El exilio en América durante las décadas de los cuarenta y cincuenta enriquece su poesía, que adquiere una dimensión cósmica y mística sin precedentes hasta ese momento en la tradición española.

Juan Ramón Jiménez es más bien un escritor del Novecentismo, pero su primera época es modernista y también se caracteriza por la influencia de Bécquer.
En 2006 se celebró el quincuagésimo aniversario de la concesión del Premio Nobel a Juan Ramón Jiménez, en 1956.

Tomado del sitio del Premio Nobel, que señala:

The Nobel Prize in Literature 1956: Juan Ramón Jiménez

Prize motivation: "for his lyrical poetry, which in Spanish language constitutes an example of high spirit and artistical purity".

Field: poetry, prose

Language: Spanish



Breve síntesis biográfica

Juan Ramón Jiménez nació en Moguer, Huelva, el 23 de diciembre de 1881 y falleció en San Juan de Puerto Rico el 29 de mayo de 1958.

Abandonó España luego del estallido de la guerra civil, aparentemente, para tomar distancia de ambos bandos contendientes, y vivió varios años en los Estados Unidos, primero como diplomático y luego como conferencista y docente universitario. En 1950 fijó residencia en San Juan de Puerto Rico.

Realizó una visita a la Argentina en 1948, donde era muy reconocido. Allí conoció a la entonces joven María Elena Walsh, de 17 años, a quien luego de premiarla por ser él uno de los jurados del Premio Municipal de Poesía junto a Borges, Silvina Ocampo, Pablo Neruda y González Lanuza, la invitó a pasar una temporada en su residencia en Maryland. Se trató de una experiencia compleja, porque Jiménez la trató, dice ella, impiadosamente, sin ninguna consideración por sus necesidades e inclinaciones personales, pero, a su vez, intentó orientarla en el desarrollo de su carrera y la alentó para que estudie en la Universidad de Maryland.

En la foto, Ma. Elena Walsh a la izquierda de Juan Ramón Jiménez.

A poco de recibir el premio Nobel en 1956, falleció Zenobia, su esposa, con quien tuvo una relación muy cercana. Nunca se recuperó de su muerte y él mismo falleció dos años después.


Estilo literario

Juan Ramón Jiménez vivió en medio de dos generaciones: la del ´98 y la del ´27. Se sumó al modernismo, fue maestro de muchos de los autores vanguardistas.



Modernismo

El Modernismo es objeto de distintas interpretaciones, con estas dos posturas fundamentales:
·         La más restrictiva lo considera un movimiento literario bien definido que se desarrolló entre 1888 y 1910.
·         La más amplia considera que el modernismo no es sólo un movimiento literario sino toda una época y la actitud que le sirvió de base.

·         Conciliando ambas, cabría definir el modernismo literario como un movimiento de ruptura con la estética vigente que se inicia en torno a 1880 y cuyo desarrollo fundamental alcanza hasta la Primera Guerra Mundial. Tal ruptura se enlaza con la amplia crisis espiritual de fin de siglo.

·         Las principales características del modernismo son:
·         El rechazo de la realidad cotidiana, ante la cual el escritor puede huir en el tiempo (evocando épocas pasadas y mejores) o en el espacio (muchos de los poemas se desarrollan en lugares exóticos y lejanos).
·         Una actitud aristocratizante y cierto preciosismo en el estilo, así como la búsqueda de la perfección formal (de inspiración parnasiana) que se aprecia no sin cierto individualismo.
·         La búsqueda de la belleza se consigue a través de imágenes muy plásticas y acercamiento a las artes, de una adjetivación con predominio del color y con imágenes relacionadas a todos los sentidos, así como con la musicalidad que produce el abuso de la aliteración, los ritmos marcados y la utilización de la sinestesia (influencias del simbolismo).
·         Tanto la fidelidad a las grandes estrofas clásicas como las variaciones sobre los moldes métricos, utilizando versos medievales como el alejandrino, el dodecasílabo y el eneasílabo; con aportes de nuevas variantes al soneto.
·         El uso de la mitología y el sensualismo.
·         Una renovación léxica con el uso de helenismos, cultismos y galicismos, que no buscaba tanto la precisión como el prestigio o la rareza del vocablo.
·         El deseo innovador que aspiraba a la perfección que apreciaban en la literatura europea.
·         La adaptación de la métrica castellana a la latina.
·         El culto a la perfección formal, con poesía serena y equilibrada.


Novecentismo

Guillermo Díaz Plaja define el novecentismo como lo que ya no es ni modernismo ni noventayochismo y como lo que no es todavía vanguardias (de difícil delimitación) y confluirá en la generación del 27. Sus rasgos característicos son comunes tanto a los noucentistes catalanes como a la denominada generación de 1914:
·         El arte ha de ser imaginativo y debe romper con las visiones pegadas a la realidad. Un papel importante para ello le cabe al humor y a la renovación de los géneros con nuevas técnicas que olviden la trama narrativa o el argumento. Abundantes digresiones. El género más abundante y cultivado es el ensayo, que se extiende a los otros géneros.
·         Pulcritud, distanciamiento, equilibrio, «deshumanización» (Ortega titulará uno de sus ensayos La deshumanización del arte, donde acuña el concepto de arte deshumanizado para el arte moderno).
·         Intelectualismo ante el hecho artístico.
·         Búsqueda del «arte puro», del arte por el arte, de la poesía pura y de la autonomía de la obra artística.
·         Renovación del lenguaje.
·         Huida de lo vulgar, de lo fácil y de lo monótono.
·         Dominio del orden, la perfección y la belleza.
·         Rechazo del sentimentalismo y el romanticismo: el arte ha de ser más intelectual que vital y hay que romper con lo anecdótico y argumental para renovar los géneros narrativos. En el devenir pendular de la historia de la cultura, esta época significaría un retorno a los clásicos greco-romanos, a sus formas y a sus temas, como lo mitológico.
·         Cosmopolitismo. Huida de los aspectos más nacionalistas de la cultura. Europeísmo. Apertura a las corrientes intelectuales europeas y su traslación a España y a los países americanos de habla hispana.
·         La ruptura con la generación anterior propia de toda generación nueva no implicaba en su caso una ruptura genérica con el pasado: para Eugeni d'Ors Todo lo que no es tradición, es plagio. Aun así, las polémicas con los maestros de la generación anterior son sonadas (especialmente la que enfrentó a Unamuno con Ortega -expresada en el lema unamuniano ¡Que inventen ellos!-).
·         Frente al ruralismo de la generación de 1898 (que buscaba en el paisaje y el paisanaje, especialmente el de Castilla, la esencia de lo español), la atención se vuelve hacia la ciudad y los valores urbanos (civiles y civilizadores).
·         Elitismo y concepto de vanguardia estética, intelectual y social.


Busca conocer la verdad y de esta manera alcanzar la eternidad. La exactitud para él, es la belleza. La poesía es una fuente de conocimiento, para captar las cosas.

Juan Ramón Jiménez tiene una poesía panteística, exacta y precisa. Su poesía evoluciona de forma que se distinguen dos épocas: antes y después de 1916. Escribió el Diario de un poeta recién casado en el que cuenta su luna de miel en Estados Unidos.

Los temas son el amor, la realidad de las cosas... otro de sus éxitos fue Poemas májicos y dolientes, extravagante título en el que se destaca la forma personal de escribir de Juan Ramón, que siempre escribía «j» en vez de «g» antes de «e, i».

Su Moguer natal fue un referente en toda su obra, fuente de inspiración y elemento de nostalgia.

La etapa sensitiva (1898–1916)

Esta etapa se subdivide a su vez en dos sub-etapas; la primera abarca hasta 1908; la segunda, hasta 1916. La primera está marcada por la influencia de Bécquer, el Simbolismo y un Modernismo de formas tenues, rima asonante, verso de arte menor y música íntima. En ella predominan las descripciones del paisaje como reflejo del alma del poeta, un paisaje que no es natural ni fruto de paseos como el de Machado, sino sometido al estatismo de un jardín interior, al intimismo de un orden. Predominan los sentimientos vagos, la melancolía, la música y el color desvaído, los recuerdos y ensueños amorosos. Se trata de una poesía emotiva y sentimental donde se trasluce la sensibilidad del poeta a través de una estructura formal perfecta.

La etapa intelectual (1916-1936)

Su primer viaje a América y el contacto con la poesía en inglés (Yeats, William Blake, Emily Dickinson, Shelley) a través de su amiga Luisa Grimm y su esposa Zenobia, marca profundamente esta segunda etapa (1916 – 1936), bautizada por él mismo como Época intelectual y que le vincula a la corriente literaria del Novecentismo. Se produce un hecho fundamental: el descubrimiento del mar como motivo trascendente. El mar simboliza la vida, la soledad, el gozo, el eterno tiempo presente. Se inicia asimismo una evolución espiritual que lo lleva a buscar la trascendencia.

En su deseo de salvarse ante la muerte, se esfuerza por alcanzar la eternidad, y eso sólo puede conseguirlo a través de la belleza y la depuración poética. Suprime, pues, toda la musicalidad, los argumentos poéticos, la aparatosidad externa y ornamental anterior para adentrarse en lo profundo, en lo bello, en lo puro, en lo esencial.

De esta época destacan Diario de un poeta recién casado (1916), Primera antología poética, (1917), Eternidades (1918), Piedra y cielo (1919), Poesía (1917–23) y Belleza (1917–23).

La etapa suficiente o verdadera (1937–1958)

Pertenece a la etapa suficiente o verdadera todo lo escrito durante su exilio americano. Juan Ramón continúa replegado en sí mismo en busca de la belleza y la perfección, aunque no tanto como para no preparar un amplio libro en favor de la República española, Guerra en España, que nunca pudo ver publicado. Su ansia por la trascendencia lo lleva a una cierta mística e identificarse con Dios y la belleza en uno. Su lengua poética se transforma en una especie de idiolecto poblado de múltiples neologismos (ultratierra, deseante...). Tras un período de relativo silencio, publica Animal de fondo (1949), Tercera antología poética (1957), En el otro costado (1936–42) y Dios deseado y deseante (1948–49).


Obra
1900.- "Nínfeas"
1900.- "Almas de violeta"
1902.- "Rimas"
1903.- "Arias tristes"
1903.- "Pastorales"
1904.- "Jardines lejanos"
1907.- "Baladas de primavera"
1909.- "Elegías andaluzas"
1909.- "Olvidanzas"
1911.- "La soledad sonora"
1911.- "Poemas mágicos y dolientes"
1912.- "Melancolía"
1913.- "Laberinto"
1914.- "Platero y yo"
1916.- "Estío"
1917.- "Diario de un poeta recién casado"
1917.- "Poesías escojidas"
1917.- "Sonetos espirituales"
1918.- "Eternidades"
1919.- "Piedra y cielo"
1922.- "Segunda antolojía poética"
1923.- "Belleza"
1923.- "Poesías de Juan Ramón Jiménez"
1932.- "Sucesión"
1932.- "Poesía en prosa y verso (1902-32)"
1935.- "Hojas"
1935.- "Canción"
1936.- "Poesía y prosa para niños"
1937.- "La poesía cubana en 1936"
1942.- "Españoles de tres mundos"
1943.- "Poesías"
1945.- "Voces de mi copla"
1946.- "La estación total con canciones"
1946.- "El Zaratán"
1948.- "Diario de poeta y mar"
1948.- "Romances de Coral Gables"
1949.- "Animal de fondo"

Piedra y cielo (1917-18)

A continuación veremos algunos de los poemas publicados en este libro. El tema central es la creación poética: la poesía como actividad, el poema como objeto artístico y el poeta como dios-creador de un universo nuevo. Se abre así una nueva línea temática que Juan Ramón ya no abandonará: la búsqueda de la sublimación poética y la intensificación creativa de una poesía pura, esquemática.

El libro fue dedicado  a José Ortega y Gasset: “voluble en lo permanente”.

Observen el uso de la letra “j” por la “g”; sin duda, un amaneramiento de su ego.


El poema
I
No le toques ya más,
que así es la rosa!


EL POEMA. 2

Arranco de raíz la mata,
llena aún del rocío de la aurora.
Oh qué riego de tierra
olorosa y mojada,
qué lluvia —¡qué ceguera!— de luceros
en mi frente, en mis ojos!"


"EL POEMA, y 3
¡Canción mía,
canta, antes de cantar;
da a quien te mire antes de leerte,
tu emoción y tu gracia;
emánate de ti, fresca y fragante!"


AMOR
¡Cuánto tardas en salir,
sol de hoy, sol de hoy!
¡Sal que me ahogo!
¡Que parece que me están
reteniendo el corazón!
¡Sal que me ahogo!
¡Sal, que me ahogo!


YO Y YO

Me buscas, te me opones,
como la imajen
del chorro, al chorro, en el espejo de agua.

¿Cómo hallaré el camino eterno
que da el espejo al alma de mis ojos,
si vienes tú del fin de ese camino,
con igual fuerza que este afán sin cuna,
que, como tú de ti, no sé de dónde, de mí, salta?

Todo, en torno, es de luz.
¡Más yo no puedo ir a ese sinfín que anhela el alma,
Por este punto -¡el suyo!- a que me sales
tú al encuentro!
¡Ay, fuerza de mi imagen -¡<vida!-
más poderosa que yo, ay!


 “Amor”

¡Entera en la mañana, cada día,
Para mí; toda, cuerpo y alma
-flor cerrada de nuevo con la aurora,
Con su perfume recojido,
Barca tornada al puerto, con el sol,
De su pesca nocturna, mar adentro,
Con su vela plegada-;
Haciéndome gustosa –entera para mí-,
Como una reina buena, entre sonrisas olvidadas de la gloria,
La donación del sueño!

EL RECUERDO
IV

Oh recuerdos secretos,
fuera de los caminos
de todos los recuerdos!

¡Recuerdos, que una noche,
de pronto, resurjís,
como una rosa en un desierto,
como una estrella al mediodía,
— pasión mayor del frío olvido — ,
jalones de la vida
mejor de uno,
que casi no se vive!

¡Senda diariamente árida;
maravilla, de pronto,
de primavera única,
de los recuerdos olvidados!

El RECUERDO
 V
El río pasa por debajo
de mi alma, socavándome.
Apenas me mantengo
en mí. No me sostiene
el cielo. Las estrellas
me engañan; no, no están
arriba, sino abajo, allá en el fondo...

¿Soy? ¡Seré!
Seré, hecho onda
del río del recuerdo...

¡Contigo, agua corriente!


REMOLINO

Pasó por mí, vibrante,
frenético, como si fuera
toda la vida hecha viento y polvo.

—Me tuve que tirar
en tierra,

para librarme de sus brazos
retorcedores, infinitos. —

¡Ahora, en el poniente rojo,
que estático parece,
como un bando de pájaros distantes!


IV

Tus recuerdos!
Salen tan frescos de la vida
al riego de mi llanto,
como el olor agudo y verde
de la yedra empolvada
que están regando


NOCTURNO

Mi lágrima y la estrella
se tocaron, y al punto,
se hicieron una sola lágrima,
se hicieron una estrella sola.

Me quedé ciego, se quedó
ciego, de amor, el cielo.
Fué todo — y nada más — el mundo
pena de estrella, luz de lágrima.


TARDE

Música de allí, sin mí…,
— qué tristeza! —

¡Oro del jardín, divina
brisa, pájaros últimos!

¡Y no me voy! ¡Y no puedo
— ¡música de allí, sin mil — ,
y no puedo

dejarme ir de mí mismo,
libre,

queriendo ir, y llorando!

¡Música de allí, sin mí...!


EL MOMENTO

Que se me va, que se me va, que se
¡Se me fue! Se me va!

¡Y con el momento,
se me fue la eternidad!


El recurso que veremos hoy es la alegoría

Alegoría, del griego allegorein «hablar figuradamente»,

Se puede definir de dos maneras:

¡ Es una metáfora continua. Una metáfora que se combina con otra, que puede ser un término real o metafórico.

¡ Es una figura literaria o tema artístico que pretende representar una idea valiéndose de formas humanas, animales u objetos cotidianos.

Preferimos la primera acepción. A continuación veremos cómo poetas españoles escribieron alegorías sobre diversos tópicos:


Alegoría de la Vida:
¡Pobre barquilla mía,
entre peñascos rota,
sin velas desvelada,
y entre las olas sola!
(fragmento – Lope de Vega)

Pobre barquilla mía → alma
entre peñascos rota → dificultades
sin velas desvelada → indefensa
y entre las olas sola → peligros

Alegoría de la Virtud:
 La nave del corazón, combatida por los vientos de las pasiones turbulentas, se estrella en las rocas del vicio; pero si es llevada por el suave soplo de la virtud, arribará segura al puerto de la inmortalidad.

 Alegoría del Alma:
Vino, primero, pura,
vestida de inocencia
y la amé como un niño
luego se fue vistiendo
de no sé qué ropajes
y la fui odiando, sin saberlo
llegó a ser una reina
fastuosa de tesoros...
¡qué iracunda de yel y sin sentido!
Mas se fue desnudando
y yo le sonreía
se quedó con la túnica
de su inocencia antigua
creí de nuevo en ella
y se quitó la túnica
y apareció desnuda toda...
¡oh pasión de mi vida, poesía
desnuda, mía para siempre!

Juan Ramón Jiménez


Alegoría sobre la Vejez:
Hoja seca solitaria
que te vi tan lozana ayer.
¿Dónde de polvo cubierta
vas a parar? –No lo sé.
Lejos del nativo ramo
me arrastra el cierzo cruel
desde el valle a la colina,
del arenal al vergel.
(Juan Nicasio Gallego 1777-1853)

Alegoría de la Alegoría:
La alegoría no es más
que un espejo que traslada
lo que es con lo que no es,
y está toda su elegancia
en que salga parecida
tanto la copia en la tabla
que el que está mirando a una
piense que está viendo entrambas.

Pedro Calderón de la Barca


Alegoría del Paso por la Vida:
Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos
andamos, mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos
así que cuando morimos
descansamos.

Jorge Manrique


Alegoría de la Pasión:
¡Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!
Pues ya no eres esquiva
acaba ya si quieres
rompe la tela de este dulce encuentro.

San Juan de la Cruz


Alegoría del Vicio:
En una alforja al hombro
llevo los vicios;
los ajenos delante,
detrás los míos.
Esto hacen todos;
así ven los ajenos,
mas no lo propios.


Félix María de Samaniego 


Hasta el jueves próximo, y recuerden subir sus poemas al blog.