sábado, 25 de octubre de 2014

Clase N° 23, 23 de octubre 2014

Bajo la advocación de esta cita de Woody Allen, hoy y en la siguiente clase veremos un recurso semántico que excede lo literario, el eufemismo.

Las cosas no se dicen, se hacen, porque al hacerlas, se dicen solas, expresa Woody Allen.

Porque las palabras nos construyen, somos en tanto hablamos, por eso tantos autores –y desde ya, yo que lo suscribo- consagramos, precisamente en ese verbo, la sacralidad del lenguaje. El decir y el hacer vinculados y como cara y cruz de una misma moneda. Y por supuesto, el silencio. 


La palabra eufemismo proviene de la palabra griega euphemo que significa "favorable/bueno/habla afortunada" y que se deriva a su vez de las raíces griegas eu (εὗ), "bueno/bien" + pheme (φήμί) "habla(r)". Eupheme era originalmente una palabra o frase usada en lugar de una palabra o frase religiosa que no debía pronunciarse en voz alta; etimológicamente, eupheme es el opuesto de blasfemia (habla endemoniada). En el mundo antiguo, el primer ejemplo de palabras tabú que requieren del uso de un eufemismo son los nombres indecibles de algunas deidades como Perséfone, Hécate, o Némesis. Y luego, en la cultura judeo-cristiana, los infinitos nombres indecibles del nombre de Dios.
El eufemismo es una forma de maquillaje lingüístico.
Sustitución de una palabra o frase por otra para disimular la crudeza, vulgaridad o gravedad de la original, es decir, su dulcificación.
Es el mecanismo opuesto al dis (mal)-femismo o demonización, en tanto que intenta hacer pasar o tolerar algo intrínsecamente malo o tabú.

En la antigua Grecia no podían nombrarse los nombres de tres diosas. Ellas eran:

·         Perséfone: Hija de Zeus y Demeter, raptada por Hades, convertida en diosa de la muerte.
·         Hécate: Diosa del tiempo y la intemporalidad. Se la solía representar con una escultura compuesta por tres cuerpos completos en un triángulo equilátero que representaban el presente, el pasado y el futuro. Es la diosa de las encrucijadas. 
·         Némesis: Es la diosa de la justicia retributiva. la solidaridad, la venganza, el equilibrio y la fortuna. Castigaba a los que no obedecían a aquellas personas con derecho a mandarlas y, sobre todo, a los hijos que no obedecían a sus padres. Recibía los votos y juramentos secretos de su amor y vengaba a los amantes infelices o desgraciados por el perjurio o la infidelidad de su amante.


Aquí un dibujo de Hécate, realizado por el poeta Stéphane Mallarmé 



El inframundo grecorromano no era un  lugar de castigo sino de residencia para los muertos.

La irrupción de los cultos judeo-cristianos introduce el tema del bien y del mal, resignificando la existencia de una morada de los muertos como premio o castigo del comportamiento de las personas. Virgilio, en la Eneida, hace que Eneas visite el inframundo, donde su padre, Anquises le contará el futuro de Roma y lo instará a dirigirse a Italia.

A la luz del Renacimiento, Dante Alighieri reinterpretó el inframundo, dividiéndolo en las tres instancias de infierno, purgatorio, paraíso. Dante se construye a sí mismo como personaje y recorre esos mundos. Decían de él por la calle “Ahí va el hombre que visitó el infierno”.

Dante habla de la ley del contrapaso. Quienes hicieron mal en el mundo, en el infierno recibirán su castigo. En la puerta del infierno se lee: Perded toda esperanza vosotros que entráis.

Pasada esta pequeña digresión, volvamos al eufemismo:
Interrupción voluntaria del embarazo / Aborto
Paseo / Ejecución
Daños colaterales / Muerte de civiles
Relaciones impropias / Adulterio
Desaconsejar / Prohibir
Relevo / Cese
Recluso
 o interno / Preso
Establecimiento penitenciario / Cárcel
Limpieza étnica / Matanza racista

El lenguaje coloquial utiliza el eufemismo para esquivar realidades que impresionan fuertemente a los seres humanos: la muerte, la locura y el sexo.

Sobre ellas y sobre la forma en que las eludimos mediante el uso de la palabra, hablaremos en la próxima clase.


Poesía erótica

En clases anteriores surgió el tema de la poesía erótica, y ustedes instaron a que la trabajáramos, por ello vamos a explorar durante esta clase y seguramente las siguientes. En todo se utiliza el recurso semántico que estamos viendo, el eufemismo, pero en especial en este tipo de poética, fundamentalmente para no caer en lo chabacano y en la vulgaridad literal.

Trabajaremos con varios textos y autores. Comenzaremos hoy por el libro Antología de poesía erótica, recopilación realizada por Claudia Schwartz. Se trata de una colección de poemas eróticos de distintos autores y épocas desde los Rolling Stones, pasando por Catulo, Pablo Neruda, Paul Verlaine. Boris Vian, Leopoldo Lugones, hasta fragmentos bíblicos del Cantar de los cantares, atribuido al rey Salomón.

A continuación veremos algunos poemas de Delmira Agustini, poeta y activista feminista uruguaya, nacida en 1886 y muerta en 1914, a manos de su ex esposo.

Delmira Agustini

La copa del amor

Bebamos juntos en la copa egregia!
Raro licor se ofrenda a nuestras almas.
Abran mis rosas su frescura regia
A la sombra indeleble de tus palmas!

Tú despertaste mi alma adormecida
En la tumba silente de las horas;
A ti la primer sangre de mi vida
¡En los vasos de luz de mis auroras!

Ah! tu voz vino a recamar de oro
Mis lóbregos silencios; tú rompiste
El gran hilo de perlas de mi lloro,
Y al sol naciente mi horizonte abriste.

Por ti, en mi oriente nocturnal, la aurora
Tendió el temblor rosado de su tul;
Así en las sombras de la vida ahora,
Yo te abro el alma como un cielo azul!

¡Ah yo me siento abrir como una rosa!
Ven a beber mis mieles soberanas:
¡Yo soy la copa del amor pomposa
Que engarzará en tus manos sobrehumanas!

La copa erige su esplendor de llama...
¡Con que hechizo en tus manos brillaría!
Su misteriosa exquisitez reclama
Dedos de ensueño y labios de armonía.

Tómala y bebe, que la gloria dora
El idilio de luz de nuestras almas;
¡Marchítense las rosas de mi aurora
A la sombra indeleble de tus palmas!


EXPLOSIÓN

¡Si la vida es amor, bendita sea!
Quiero más vida para amar! Hoy siento
que no valen mil años de la idea
lo que un minuto azul de sentimiento.

Mi corazón moría triste y lento...
Hoy abre en luz como una flor febea.
¡La vida brota como un mar violento
donde la mano del amor golpea!

Hoy partió hacia la noche, triste, fría...
rotas las alas, mi melancolía;
como una vieja mancha de dolor

en la sombra lejana se deslíe...
¡Mi vida toda canta, besa, ríe!
¡Mi vida toda es una boca en flor!


En silencio...

. . . .Por tus manos indolentes
Mi cabello se desfloca;
Sufro vértigos ardientes
Por las dos tazas de moka
.
. . . .De tus pupilas calientes;
Me vuelvo peor que loca
Por la crema de tus dientes
En las fresas de tu boca;
.
. . . .En llamas me despedazo
Por engarzarme en tu abrazo,
Y me calcina el delirio
Cuando me yergo en tu vida,
Toda de blanco vestida,
Toda sahumada de lirio!

Otra estirpe

Eros, yo quiero guiarte, Padre ciego...
Pido a tus manos todopoderosas
¡su cuerpo excelso derramado en fuego
sobre mi cuerpo desmayado en rosas!

La eléctrica corola que hoy despliego
brinda el nectario de un jardín de Esposas;
para sus buitres en mi carne entrego
todo un enjambre de palomas rosas.

Da a las dos sierpes de su abrazo, crueles,
mi gran tallo febril... Absintio, mieles,
viérteme de sus venas, de su boca...

¡Así tendida, soy un surco ardiente
donde puede nutrirse la simiente
de otra Estirpe sublimemente loca!     
             

Seguidamente, leeremos unos poemas de Pablo Neruda

La noche en la isla
    
Toda la noche he dormido contigo
junto al mar, en la isla.
Salvaje y dulce eras entre el placer y el sueño,
entre el fuego y el agua.
    
Tal vez muy tarde
nuestros sueños se unieron
en lo alto o en el fondo,
arriba como ramas que un mismo viento mueve,
abajo como rojas raíces que se tocan.
    
Tal vez tu sueño
se separó del mío
y por el mar oscuro
me buscaba como antes,
cuando aún no existías,
cuando sin divisarse navegué por tu lado,
y tus ojos buscaban lo que ahora
-pan, vino, amor y cólera-
te doy a manos llenas
porque tú eres la copa
que esperaba los dones de mi vida.
    
He dormido contigo
toda la noche mientras
la oscura tierra gira
con vivos y con muertos,
y al despertar de pronto
en medio de la sombra
mi brazo rodeaba tu cintura.
Ni la noche, ni el sueño
pudieron separarnos.
    
He dormido contigo
y al despertar tu boca
salida de tu sueño
me dio el sabor de tierra,
de agua marina, de algas,
del fondo de tu vida,
y recibí tu beso
mojado por la aurora
como si me llegara
del mar que nos rodea.


Bella

Bella,
como en la piedra fresca
del manantial, el agua
abre un ancho relámpago de espuma,
así es la sonrisa en tu rostro,
bella.

Bella,
de finas manos y delgados pies
como un caballito de plata,
andando, flor del mundo,
así te veo,
bella.

Bella,
con un nido de cobre enmarañado
en tu cabeza, un nido
color de miel sombría
donde mi corazón arde y reposa,
bella.

Bella,
no te caben los ojos en la cara,
no te caben los ojos en la tierra.
Hay países, hay ríos
en tus ojos,
mi patria está en tus ojos,
yo camino por ellos,
ellos dan luz al mundo
por donde yo camino,
bella.

Bella,
tus senos son como dos panes hechos
de tierra cereal y luna de oro,
bella.

Bella,
tu cintura
la hizo mi brazo como un río cuando
pasó mil años por tu dulce cuerpo,
bella.

Bella,
no hay nada como tus caderas,
tal vez la tierra tiene
en algún sitio oculto
la curva y el aroma de tu cuerpo,
tal vez en algún sitio,
bella.

Bella, mi bella,
tu voz, tu piel, tus uñas
bella, mi bella,
tu ser, tu luz, tu sombra,
bella,
todo eso es mío, bella,
todo eso es mío, mía,
cuando andas o reposas,
cuando cantas o duermes,
cuando sufres o sueñas,
siempre,
cuando estás cerca o lejos,
siempre,
eres mía, mi bella,
siempre.


Siempre

Antes de mí
no tengo celos.

Ven con un hombre
a la espalda,
ven con cien hombres en tu cabellera,
ven con mil hombres entre tu pecho y tus pies,
ven como un río
lleno de ahogados
que encuentra el mar furioso,
la espuma eterna, el tiempo!

Tráelos todos
adonde yo te espero:
siempre estaremos solos,
siempre estaremos tú y yo
solos sobre la tierra,
para comenzar la vida!

Continuaremos en la próxima clase, hasta el jueves 30. 




1 comentario:

  1. coso tu piel
    racimos de luz
    sobre los muslos de vid
    de la inocencia
    y recorro el inseguro mapa de tus dientes
    labro la indócil pregunta
    desnudo el dolor
    estocada final
    de la ignorancia
    en pezones de luz
    descamiso la noche de tu boca

    y presencio su última caída
    alba estrella gutiérrez

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