sábado, 19 de agosto de 2017

Clase N° 10 /año 4 - martes 15 de agosto 2017

BUSCÁNDOLE LA VUELTA AL ESPEJO Y LA TRANSTEXTUALIDAD:
EL DIÁLOGO DE Y CON OTROS TEXTOS



John William Waterhouse - Echo and Narcissus, 1903, 
óleo sobre lienzo, Inglaterra, Liverpool, Walker Art Gallery


Transtextualidad es un término acuñado por el teórico literario y narratólogo francés Gérard Genette. En su libro Palimpsestos: la literatura en segundo grado (1982), Genette explica la transtextualidad, o “trascendencia textual del texto”, como “todo lo que pone al texto en relación, manifiesta o secreta, con otros textos”. Dentro de este marco, trabajamos el tema del objeto “espejo” en tanto creador del “yo lírico” como, desde la duplicación y multiplicación de las imágenes, la idea de sociedad donde todos nos vemos. Quizá el objeto que metafóricamente más nos refleje en esta sociedad del siglo XXI ya sin vida privada. 

Misterioso prodigio que incita e invita a levantar vuelo con la imaginación, repasamos somera y básica, brevísima, la historia social y cultural del espejo, su poderosa atracción, desde el charco que reflejaba en la edad de piedra a la primitiva pero eficiente placa de metal pulido del antiguo Egipto, pasando por culturas, religiones y mitologías. 

Luego abordamos los textos, tanto en poesía como en prosa. Y nos dimos cuenta de que todos los textos en prosa referidos a espejos, en tanto objetos metafísicos y a la vez mágicos, deben sí o sí anclarse en un lenguaje poético



Por eso, desde los argentinos Borges y Cortázar a Gudiño Kieffer, y por tantos y tantos otros anteriores transtextuales: desde Lewis Carroll y su A través del espejo y lo que Alicia encontró allí (en inglés: Through the Looking-Glass, and What Alice Found There) a La Cenicienta, de Charles Perrault, el espejo siempre tiene algo para decirnos y para ocultarnos.

 Aquí unas pocas referencias poéticas:

 Estoy solo y no hay nadie en el espejo, la triste o tal vez liberadora realidad ciega de Borges.

 Casi siempre es el miedo de ser nosotros lo que nos lleva delante del espejo, en Voces, de Antonio Porchia.

Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte, dice en un poema Julio Cortázar.

El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma, expresa Bertolt Brecht.

Y en prosa leímos:

De Historias de cronopios y de famas, de Julio Cortázar:

Conducta de los espejos en la Isla de Pascua

Cuando se pone un espejo al oeste de la isla de Pascua, atrasa. Cuando se pone un espejo al este de la isla de Pascua, adelanta. Con delicadas mediciones puede encontrarse el punto  en que ese espejo estará en hora, pero el punto que sirve para ese espejo no es garantía de que sirva para otro, pues los espejos adolecen de distintos materiales y reaccionan según les da la real gana. Así Salomón Lemos, el antropólogo becado por la Fundación Guggenheim, se vio a sí mismo muerto de tifus al mirar su espejo de afeitarse, todo ello al este de la isla. Y al mismo tiempo un espejito que había olvidado al oeste de la isla de Pascua reflejaba para nadie (estaba tirado entre las piedras) a Salomón  Lemos de pantalón corto yendo a la escuela; después, a Salomón Lemos  desnudo en una bañadera, jabonado entusiastamente por su papá y su mamá; después, a Salomón Lemos diciendo ajó para emoción de su tía Remeditos en una estancia del partido de Trenque Lauquen.



Por último, leímos un interesante y muy poético cuento con un particular narrador en 2da persona, casi género epistolar, de Eduardo Gudiño Kieffer:


Recomendaciones a Sebastián para la compra de un espejo

Mire, Sebastián, es en la calle Juncal. Venga, acérquese; voy a decirle el número al oído -es mejor que nadie lo sepa, hay secretos que conviene guardar muy bien-. Bueno. Usted entra en la boutique y pregunta por la señora Hipólita. Le dirán que no está. Pero no se aflija, Sebastián. Sugiera que va de parte de mistress Murphy y ponga cara de inteligente. Le harán un gesto de complicidad y lo llevarán a la trastienda. Abrirán una puertecita escondida entre los brillantes vestidos que cuelgan, inmóviles pero vivos, de una increíble cantidad de perchas doradas. Podrá entonces ingresar al cuarto de los espejos. La señora Hipólita, que adora a los muchachos desgarbados como usted, le ofrecerá un cigarrillo. Acéptelo, Sebastián, acéptelo y aspírelo con delectación, porque sin duda será un cigarrillo egipcio con una pizquita de opio. Después contemple atentamente la colección de espejos, emitiendo de vez en cuando una interjección oportuna y discreta. Nada de exclamaciones altisonantes, a pesar del asombro. Y tenga en cuenta que en ningún momento hay que pronunciar la palabra "mágico", porque se supone que usted ya sabe que todos los espejos lo son, y en especial los de la señora Hipólita.
 Fíjese en ése, Sebastián. Sí, en ése, el ovalado con marco de plata. Todos los días, a las seis de la tarde, refleja a Rachel en su estupenda interpretación de "Phédre". Es magnífico, ¿eh? O aquel otro, tan profundo en el misterio de si azogue, tan rico en las volutas rococó que lo rodean. No niego que es maravilloso. Pero no se lo aconsejo, porque al sonar las doce campanadas de la medianoche muestra a un oficial de húsares de Grodno asesinado por su novia vampiro. ¡Brrr! Mejor es el que está a su derecha; menos morboso y sumamente eficiente. Hasta educativo: imagínese: a las seis de la mañana deja ver a las damas mendocinas bordando una bandera. Es un espejo quizás demasiado madrugador, claro, pero tan patriótico como un discurso de fiesta cívica. En fin... hay que reconocer que la señora Hipólita tiene una colección fabulosa. Espejos teatrales, pasionales, históricos... También tiene los que reflejan el futuro, pero solo los muestra previa presentación del certificado de buena salud, porque una vez tuvo problemas con el profesor N. El pobre era cardíaco y... bueno, usted sabe el resto, salió en todos los diarios.
 Lo importante es que usted, Sebastián, puede comprar el espejo que más le interese. Los precios son exorbitantes, es cierto, pero no cualquiera puede darse el lujo de poseer cosas así. Además, si sonríe usted como lo está haciendo justamente ahora, no dudo que la señora Hipólita le hará una rebaja o le dará felicidades. Es una mujer muy tierna, muy sensible, muy maternal a veces. Aunque tan arrugada que... pero eso no viene al caso. Elija el espejo que prefiera. Deje su dirección, y mañana mismo lo enviarán a su casa. ¿Un consejo? No lo coloque en el living ni en el escritorio ni en ningún lugar por donde pase mucha gente, porque sus amigos son muy convencionales, muy burgueses, y el espejo puede reflejar algo irritante, impropio para la gente decente. Suponga que se le ocurra comprar el espejo de Paolo y Francesca...
 ¿Qué diría su abuelita materna, Sebastián, que va a misa todos los domingos? No, hay que tener cuidado, hay que ser respetuoso de las convicciones y de la moral de los demás. Yo le sugeriría (y perdóneme el atrevimiento), que ponga el espejo en el altillo, con otros trastos viejos. Más todavía: que lo cubra con algún paño opaco. Y otra cosa aún, la más importante de todas: con los espejos de la señora Hipólita es imprescindible ser puntual. Puntualísimo. Si no llega usted a la hora exacta, no verá el espectáculo. Ni Rachel declamando, ni húsar sangrando, ni damas mendocinas bordando, ni Paolo y Francesca fornicando (perdón otra vez, hay palabras que realmente no suenan muy bien). Si llega tarde sólo verá su propia cara, la misma de siempre, Sebastián, tan angulosa, tan mística. Pero eso es lo de menos. Lo grave sucede cuando la curiosidad lo impulsa a apurarse y lo obliga a llegar demasiado temprano, para averiguar cómo prepara el espejo su "mise en scène". Eso puede ser fatal, porque los espejos no toleran la curiosidad. Y sucederá que, al arrancar el paño que lo cubre y enfrentarlo, se encontrará usted con que está vacío, con que no refleja nada, con que su imagen en el espejo no existe y por lo tanto, claro, usted tampoco. Es una platónica verdad. Al no verse en el espejo, sin duda se llevará usted las manos a la cabeza, en un gesto de terror y asombro. Pero como usted no existe, descubrirá que no tiene manos ni cabeza. Intentará salir corriendo pero tampoco le será posible, pobre Sebastián, pues tampoco tendrá piernas. Y se quedará por siempre allí, atrapado en un espejo vacío que alguna vez retornará a la colección de la eterna señora Hipólita y reflejará, para otro cliente como usted, joven y desgarbado, la imagen ascética de Sebastián, oh Sebastián pálido de terror, sólo durante un minuto y a la hora en que se pone el sol.



Y continuamos además buscándole la vuelta al tetraédrico recurso de la prosopopeya, que comenzamos a ver la semana pasada, y cada uno de los asistentes al taller leyó sus poemas. Y se llevaron consignas para nuestro siguiente encuentro. 



La Yapa

1-  El bello y terrorífico soneto Al espejo (1975) de Jorge Luis Borges  https://www.poeticous.com/borges/al-espejo?locale=es
2-   El trailer de la película Alicia a través del espejo https://www.youtube.com/watch?v=sGO7Vdxd4ZI

     3-  Uno de los miembros del taller, Andrés Domynas, músico, nos sugirió la feliz transtextualidad con Miroirs (espejos, en francés), una suite de cinco piezas para piano compuesta por el francés Maurice Ravel entre 1904 y 1905.

Noctuelles
Oiseaux tristes Une barque sur l'océan Alborada del gracioso 




Aviso parroquial

La Fundación Argentina para la Poesía convoca a presentarse a los dos certámenes para poesía inédita, 2017, ambos con cierre de inscripción el 31 de agosto 2017. Uno, Premio estímulo para jóvenes, de 18 a 40 años. El otro, el clásico premio de la FAP, dedicado este año a la memoria y obra de Alfredo De Cicco. 

Consultá bases de cada concurso aquí:




 ¡Nos deseo una muy buena semana poética! 
Y para los talleristas que quieran, ¡suban sus poemas!! :)









viernes, 11 de agosto de 2017

Clase N° 9 /año 4 - martes 8 de agosto 2017

MARK TWAIN,
RAFAEL ALBERTI 
Y SU 
MARINERO EN TIERRA
más 
PROSOPOPEYAS VARIAS


El gran escritor estadounidense Mark Twain decía con toda su simpática ironía: Nunca he permitido que la escuela entorpeciese mi educación”
Se refería, claro, a esa capacidad de simbolizar innata que tienen los niños…hasta que son normatizados por la escuela.
En esta clase esta vez trabajaron mayormente los talleristas. Leyeron sus poemas/ejercicios, vinculados justamente con el tema de la posibilidad y la capacidad de simbolización que tenemos los seres humanos. Es que el juego simbólico, es decir, la posibilidad de crear situaciones mentales y combinar hechos reales con abstracciones es natural en los primeros años. Y luego, si no lo seguimos cultivando, lo perdemos.


Combinamos después el trabajo con la explicación de una herramienta del lenguaje, un recurso poético: la prosopopeya, en sus cuatro posibilidades:

la animización: atribución de cualidades propias de seres animados en general a seres inanimados. Un rayo de sol corrió quebrándose en los montes dice Ricardo Güiraldes.

la personificación: atribución de rasgos humanos o conductas a seres no humanos. Y todo el campo un momento/se queda mudo y sombrío  dice Antonio Machado.

la animalización: atribución de rasgos propios de los animales a otros seres vivos o a objetos. No vino el hombre de piedra dice José Pedroni.

la cosificación /reificación: atribución de rasgos propios de objetos a seres vivos. Da cuerda a tu brazo dice César Vallejo.


Más tarde sí, leímos poemas del primer Rafael Alberti, aquél de los versos de Marinero en tierra con el que ganó el Premio Nacional de Literatura en España en 1924.  


  Sueño del marinero

Yo, marinero, en la ribera mía,
 posada sobre un cano y dulce río
 que da su brazo a un mar de Andalucía,

 sueño ser almirante de navío,
 para partir el lomo de los mares
 al sol ardiente y a la luna fría.

 ¡Oh los yelos del sur! ¡Oh las polares
 islas del norte! ¡Blanca primavera,
 desnuda y yerta sobre los glaciares,

 cuerpo de roca y alma de vidriera!
 ¡Oh estío tropical, rojo, abrasado,
 bajo el plumero azul de la palmera!

 Mi sueño, por el mar condecorado,
 va sobre su bajel, firme, seguro,
 de una verde sirena enamorado,

 concha del agua allá en su seno oscuro.
 ¡Arrójame a las ondas, marinero:
 -Sirenita del mar, yo te conjuro!

 Sal de tu gruta, que adorarte quiero,
 sal de tu gruta, virgen sembradora,
 a sembrarme en el pecho tu lucero.

 Ya está flotando el cuerpo de la aurora
 en la bandeja azul del océano
 y la cara del cielo se colora

 de carmín. deja el vidrio de tu mano
 disuelto en la alba urna de mi frente,
 alga de nácar, cantadora en vano

 bajo el vergel azul de la corriente.
 ¡Gélidos desposorios submarinos,
 con el ángel barquero del relente

 y la luna del agua por padrinos!
 El mar, la tierra, el aire, mi sirena,
 surcaré atado a las cabellos finos

 y verdes de tu álgida melena.
 Mis gallardetes blancos enarbola,
 ¡Oh marinero!, ante la aurora llena

 ¡y ruede por el mar tu caracola!



  A un capitán de navío

Sobre tu nave —un plinto verde de algas marinas,
 de moluscos, de conchas, de esmeralda estelar,
 capitán de los vientos y de las golondrinas,
 fuiste condecorado por un golpe de mar.

Por ti los litorales de frentes serpentinas
 desenrollan, al paso de tu arado, un cantar:
—Marinero, hombre libre que los mares declinas,
 dinos los radiogramas de tu estrella Polar.

Buen marinero, hijo de los llantos del norte,
 limón del mediodía, bandera de la corte
 espumosa del agua, cazador de sirenas;

todos los litorales amarrados del mundo
 pedimos que nos lleves en el surco profundo
 de tu nave, a la mar, rotas nuestras cadenas.


  Si mi voz muriera en tierra 

Si mi voz muriera en tierra 
llevadla al nivel del mar
y dejadla en la ribera.
Llevadla al nivel del mar
y nombardla capitana
de un blanco bajel de guerra.
¡Oh mi voz condecorada 
con la insignia marinera:
sobre el corazón un ancla
y sobre el ancla una estrella
y sobre la estrella el viento
y sobre el viento la vela!

La Yapa

1- Alberti dice a Rubén Darío https://www.youtube.com/watch?v=hBNaxV4783w
2- Alberti aquí dice 34 poemas https://www.youtube.com/watch?v=op6qgtMgI3c
3- Joan Manuel Serrat canta a Alberti https://www.youtube.com/watch?v=yfHx1RPuHzk
4- Una de sus últimas entrevistas, aquí con Joaquín Soler Serrano http://www.rtve.es/alacarta/videos/a-fondo/fondo-rafael-alberti/2796366/



Aviso parroquial

La Fundación Argentina para la Poesía convoca a presentarse a los dos certámenes para poesía inédita, 2017, ambos con cierre de inscripción el 31 de agosto 2017. Uno, Premio estímulo para jóvenes, de 18 a 40 años. El otro, el clásico premio de la FAP, dedicado este año a la memoria y obra de Alfredo De Cicco. 
Consultá bases de cada concurso aquí:
http://www.letrasargentinas.com.ar/Actividades.html





 ¡Nos deseo una muy buena semana poética! 
Y para los talleristas que quieran, ¡suban sus poemas!! :)







martes, 8 de agosto de 2017

Clase N° 8 /año 4 - martes 1° de agosto 2017

DE LA MANO DE LA POÉTICA DE
SILVINA OCAMPO
RETOMAMOS EL TRABAJO DEL TALLER

¿Por qué subir montañas? le preguntaron al gran escalador Lionel Terray.  Porque están ahí, respondió.
¡Saludos, ABORDAJEROS!! La noticia hoy  volvió a ser la poesía por la poesía misma, porque está allí, diría, parafraseando al gran montañista francés.

Esta semana retomamos el sabor del anonimato poético para deleitarnos primeramente con la gran voz de una de las grandes escritoras y poetas del siglo XX, Silvina Ocampo.

Recurrimos siempre a ella para volver al redil, para regresar a las casas, como se diría en el campo que ella tanto amó; para sostener el hilván de narrar desde la emoción de la sorpresa y la mágica búsqueda ante la vida. Tal era el asombro metafórico de Silvina Ocampo.

Poca poesía de ella hay en internet. A tal punto que tuvimos que tipear el poema que leímos-desmenuzamos-despanzurramos-disfrutamos de ella.

Primeramente, porque comenzó una segunda etapa del año y además, porque se suman al taller nuevos alumnos, dimos una introducción a esto de tratar de enhebrar palabras de manera poética para poder vislumbrar, comprender, apreciar algo de esto que los talleristas que nos acompañan en esta actividad  ya lo hacen habitualmente: disfrutar de la palabra enriquecida y tratar de escribir poemas.

Luego leímos y trabajamos poéticamente dando cuenta de los recursos literarios de Las horas de una estancia, un bello poema en endecasílabos creado a la manera clásica con cinco subpoemas por Silvina Ocampo, por primera vez colocado por completo aquí, en internet, perteneciente a la obra Poesía completa I, Ed. Emecé, 2002, y dedicado al que fue su suegro, Adolfo Bioy.




Las horas de una estancia

 El alba

Tiene un nombre con alas esta estancia,

parece una isla sola en la distancia.

La yerra dejó manchas de amapola,

la esquila dejó nubes en el suelo.

Con venturosos cantos en mi cielo,

el patio y el aljibe me agradecen

esta naciente luz. Rosadas crecen,

como si no crecieran, ramas. Quieta,

la madreselva sube en su glorieta,

y lenta la trenzada mecedora,

evoca una pacífica señora.

Soy la dorada espera en las persianas.

Me contemplan sin verme las paisanas

atentas, con saludos apacibles,

deslumbradas por trenes invisibles,

con las manos sombreándose los ojos,

buscando las lecheras, los rastrojos.



La mañana

Parece de humo el polvo que levantan

las ruedas. Los caballos no se espantan.

De terracota una mujer suspira

y la palmera plácida se estira.

Aquí será la rosa más rosada

y la tarde más dulce y prolongada.

Se oirá mejor la forma del silencio.

El estudioso canto de la urraca

y la sagrada imagen de la vaca

y el árbol y la sombra reverencio.



El medio día (sic)

No omito la tormenta venerada,

tampoco omito la ornitología,

la botánica tan enumerada.

Hago dormir la agusanada oveja

con hilo negro atado en una oreja.

Abunda en mí la fiel monotonía:

ocupan lentas horas los modestos

diálogos y las frutas en los cestos,

las sentenciosas voces en la sombra

y una melancolía que me asombra.

Oscuras casuarinas y el umbral

de las puertas me temen. El ritual

comienzo de la siesta, suavemente

me espera enamorado y elocuente.



La tarde

En las largas entradas de eucaliptos,

el coche de caballos y el otoño

el follaje herrumbrado y algún moño

que vuela con el viento, circunscriptos

quedarán en la estancia, como el sol,

como el ámbito azul del parasol,

como el mugido triste del ganado.

En horas de la siesta y del peinado,

en la penumbra inmóvil una rosa

nocturnamente blanca y temblorosa,

inventando un pasado que la enciende,

en la cerrada habitación trasciende

con un zumbido musical remoto,

la ancha distancia y el recuerdo ignoto.

La grávida mujer y el mes de enero

son míos, y las moscas, la osamenta

y aquella flor podrida y macilenta

que llevará la hormiga a su hormiguero.



La noche

Soy el sueño de Elisa y Micaela,

y el relente que busca la diamela.

En mis horas las alas del murciélago

vuelan, las cabelleras se estremecen,

despacio las hortensias convalecen.

Mi noche sin orillas, como un piélago,

entra a cuarto del peón que está dormido,

lo abandona a sus sueños, abstraído,

o en insistentes y callados lazos

le cambia la postura de los brazos.

Mi noche no ha de ser interrumpida

ni por tranvías ni por muchas casas,

mi noche es un declive, indefinida,

con silenciosas plumas de torcazas

se acerca lentamente a las lagunas

y en el fondo del barro deja lunas. 




Y además hablamos acerca de:

qué es la poesía, esa emoción escrita.

Que el recurso más rico poéticamente hablando es el de la ambigüedad.

Y que el otro gran recurso es la duda.

Hablamos de Umberto Eco, semiólogo italiano, y de su obra Opera aperta. Recordamos uno de sus conceptos esenciales: Toda obra literaria queda abierta hasta que la finaliza el lector. Por lo tanto, existirán tantas versiones de obras como lectores haya. Esto es un concepto del siglo XX.

El siglo XX es el siglo del gran quiebre, el de la subjetividad. Y dos enormes mentes científicas exógenas a la poesía fueron las que más colaboraron con los poetas:

Sigmund Freud, con su La interpretación de los sueños, de 1900.

♦  Y Albert Einstein y su teoría de la relatividad.

Voltaire, que decía que “La poesía y la música son intraducibles”.

Que en Occidente la poesía comienza con Homero. La épica de la Ilíada y la Odisea. Luego le siguen Virgilio: la Eneida, Dante Alighieri: la divina comedia.

Que estamos aquí para encontrar la propia voz. Para ello, dimos consignas y ejercicios que serán leídos el martes próximo. Y luego los talleristas podrán subirlos al blog. 



La Yapa


1-http://www.lanacion.com.ar/676245-silvina-ocampo-adolfo-bioy-casares-extrana-pareja  Alicia Dujovne Ortiz cuenta acerca de esa extraña pareja: Silvina Ocampo & Adolfo Bioy Casares. Un lujo de bien escrita. 

2- Sus cuentos completos II, ¡¡no te los pierdas!!! Allí reside su gran voz lírica. 
 ¡Nos deseo una muy buena semana poética!